Una pequeña luz

Hola, culebras.

Anteayer vimos los afectados por la diabetes tipo I una pequeña luz al final del túnel: el éxito de un tratamiento con células madre a diabéticos que acababan de debutar (aquí un poco más). Por supuesto, tal y como explica el artículo, la técnica tiene sus limitaciones (se aplica sólo a los debutantes) y sus complicaciones (neumonía o problemas hormonales, por ejemplo), pero no deja de ser una alegría para los que la sufrimos día a día el saber que algunos chicos estuvieron hasta años sin necesidad de pincharse.

Ojalá se siga investigando en esta materia y se encuentre pronto una cura a esta enfermedad que, lamentablemente, cada vez es más frecuente. Y a la gente que se niega a que se investigue con células madre sólo les digo una cosa: que nunca se vean afectados por una de estas enfermedades… o, ¡qué cojones!, que se vean afectados y con extrema gravedad: a ver si así se siguen negando a que se investigue. Es muy fácil negarse cuando no lo padeces.

Chau.