Isaac Asimov – El hombre del bicentenario

Entré de lleno al mundo de la ciencia ficción gracias a Isaac Asimov y su  trilogía de la fundación, en parte debido a una edición cuya portada me llamó la atención. Así empezó mi etapa “asimoviana”, devorando todo cuanto encontraba del viejo doctor, con resultados dispares: la trilogía (luego descubrí que en realidad se trataba de una pentalogía) de la Fundación me encantó; las precuelas decididamente no; los cuentos unas veces sí, otras no; novelas sueltas como Némesis o Los robots del amanecer no me hicieron mucha gracia (vale, la de Los robots del amanecer no es una novela sola: pero es que tampoco me agradó la saga en sí de Elijah Baley). Con el paso del tiempo, a medida que descubría otros autores, se me fue calmando la ansiedad por leer más de Asimov.

Años después, con el viejo ya casi olvidado, leí El fin de la eternidad y me dije “nunca más leo algo de este señor”.

Pero hete aquí que en la pila encontré esta recopilación de cuentos y me dije “habrá que darle otra oportunidad al viejo doctor”. Alguno de los relatos ya los había leído hacía mucho, como el que abre la antología (“Intuición femenina”) y el que da título al volumen, con lo que pensé que se merecía la oportunidad.

¿Resultado de la lectura? Pues que, sin lugar a dudas, ya no soy fan de Asimov. El doctor pertenece a una época de mi vida literaria que ya ha pasado. Leyendo estas páginas he encontrado demasiadas sombras: “Intuición femenina” me ha parecido tramposo, “Tromba de agua” insulso, “Qué es el hombre” una historia que no se ajusta a la premisa que se supone trata de explicar (el título), “Cuando los santos” es una demostración de que llegado un momento publica sólo por su apellido (aunque escriba basuras como ese relato).

Pero no se reduce todo a sombras: nos encontramos con algunas luces como “La criba” (un relato poseedor de una dureza nada acorde con la línea general del autor), “El hombre del bicentenario” (más directo y menos ñoño que la película) o “Un sistema anticuado” (nada original -de hecho adiviné el resultado a las pocas páginas- pero goza de un aire clásico que me gustó).

Libro con altibajos, que los fans de Asimov disfrutarán; los que ya no formamos parte de ese grupo, pues no tanto.

Valoración: 5

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