Daniel Rhodes – La tumba de Lucifer

Hola, culebrillas.

No quiero hablar mucho de esta cosa. La tumba de Lucifer, el pestiño de Daniel Rhodes, es a la literatura de terror lo que los telefilmes post telediario de Antena 3 al cine de calidad (y quiero pensar que el cine de calidad todavía existe). De hecho ni siquiera como argumento para una película de serie B saldría bien parada. El libro no engancha en ningún momento, carece de tensión, las escenas ‘de miedo’ no dan ni miedo ni nada, los personajes planos y a veces son demasiado ochenteros. Por otro lado la visión que da de la Francia rural parece sacada de una película de Paco Martínez Soria, e ignoro hasta que punto acierta o mete la pata: me gustaría saber la opinión de un francés.

Tema aparte merece la traducción, que llega a incluir alguna que otra frase directamente sin sentido. Además parece que el traductor o el ‘componedor’ (ignoro el nombre técnico) desconoce el significado y uso del símbolo ‘»’ para continuación de discursos en nuevo párrafo.

Luego está el título de la obra: ¿por dónde sale Lucifer? Creo que se le menciona sólo una vez, y de refilón. Si al menos se hablara de Baphomet… Y no vale como excusa el decir que nos encontramos ante una traducción cutre de esas a las que nos tienen acostumbrados en España, sobre todo en el cine. No: el propio autor pone el nombre Lucifer en el título original, Next, after Lucifer. Este tío estaba fumado cuando escogió el libro. Pero aun más fumado debía estar su editor original… y el español, por supuesto.

Este truño no se lleva un 0 por piedad, pero un 1 ya es suficiente. Vaya pérdida de tiempo.

Adiós.

La realidad de estos últimos treinta y pico años

Hola, ofidios.

Dado que últimamente he hablado de la realidad de España, aquí la muestro de un modo cronológico y un poco más realista, no como nos la pintan cada tantos años.

  1. Carlos V, el triste (3 de enero de 1974 – 1 de julio de 1976).
  2. Adolfo I, el deseado (3 de julio de 1976 – 29 de enero de 1981).
  3. Leopoldo I, el breve (25 de febrero de 1981 – 1 de diciembre de 1982).
  4. Felipe VII, el europeo (1 de diciembre de 1982 – 4 de mayo de 1996).
  5. José María I, el constructor (4 de mayo de 1996 – 17 de abril de 2004).
  6. José Luis I (17 de abril de 2004 – presente).

Todos ellos bajo el patronato y supervisión de Juan Carlos I (22 de noviembre de 1975 – presente), y los dos primeros auspiciados por Francisco I el Grande.

Un saludo.

19 de junio: marcha de Leganés a las Cortes

Hola, culebras.

Hace unos días lo apunté en este blog. Ahora hago un diminuto resumen de la marcha. Cinco horas bajo el sol en muy buena compañía; cinco horas protestando contra los desmanes de la clase política y económica.

Tras la llamada de un colega me uní a la marcha desde un poco más abajo de ‘los cabezones’.

avituallamiento ...¡la gente!

De allí, sin prisa pero a buen paso, pasamos por la Opel en dirección de Carabanchel. Pero antes de llegar a ‘la corona’ la policía nos detuvo. A lo mejor pretendían de verdad que fuéramos en fila de a dos por el arcén.

Atasco al llegar a 'la corona'

Menos mal que al cabo de una rato la columna siguió, tomando todo el carril norte de la carretera a Carabanchel.

Pasando la rotonda ante la M40

Al llegar a la avenida de la Peseta nos juntamos con una buena cantidad de gente. Bien.

Llegando a Carabanchel

Seguimos hacia el centro, encontrándonos con muestras de apoyo, de resistencia (como lo de Magerit) y de indiferencia, esta última sobre todo a modo de gente que nos miraba desde las ventanas y las terrazas de los bares.

Los trabajadores de la SS nos apoyan No nos mires, ¡únete! El Magerit resiste

Al llegar a Pirámides nos juntamos con más gente, y a partir de ahí ya se notó el auténtico mogollón.

Nos juntamos con la gente en Pirámides

La sensación era muy similar a la del 15m, sólo que ya menos de ‘bichos raros’ y más de miembros de algo generalizado.Huelga general Vamos de culo P Todos al suelo

Mucha gente seguía mirando, haciéndonos fotos, incluso desde museos (como si fuéramos arte 😛 ), hasta llegar a nuestro destino.

Desde la parte de abajo del Rastro nos hacen fotos Y pensaba que lo de 'guapa' se lo decian a ella Los turistas tuvieron sesión adicional de España

Me sorprendió ver a los sirios haciendo acto de presencia. Bien por ellos: se llevaron los aplausos y el apoyo de la gente de a pie, más que del gobierno.

Apoyo al pueblo sirio

Una vez que la gente se empezó a disolver nos acercamos a Las Cortes. Allí estaba la basura de la prensa… y mogollón de gente con pancartas, algunas con la curiosa propuesta de un supuesto referendum (eso mismo se merece una entrada independiente).

La prensa Propuesta que me crea dudas RESPETO

Ante la calle de las Cortes

Tras ver la situación dimos la ‘vuelta al ruedo’ y acabamos en la parte de arriba de la calle de las Cortes: el templo de la democracia, la casa del gobierno del pueblo, cercada por policía y barricadas para que el pueblo no puede plantarse delante.

El templo del gobierno del pueblo...

¿Hace falta otro ejemplo mejor de este sistema de despotismo ilustrado, con unos meses de dorar la píldora al personal y luego casi cuatro años de ‘hago lo que me sale de los cojones, y os calláis’?

Esto debe cambiar.

Cómo no, había pancartas para todos los gustos, pero el mensaje de cabreo estaba ahí, siempre presente. Me encanta la de ‘Quedarte en el bar no sirve de nada’, contra esta actitud tan española de ‘juntémonos y vayan ellos’. Más claro, agua.

Labordeta ¡presente! Pienso luego estorbo No nos representan

ni pacto ni ostias Quedarte en el bar no sirve de nada

timocracia Indignados != indignos

Tras la caminata yo acabé agarrando un buen moreno, lo que no me pasaba desde hace años. Pero ha sido por una buena causa.

Una manifa más a mis espaldas. Habrá más. Y espero que más lleguen pronto que tarde.

Esta revolución no hecho sino empezar.

Un saludo.

Haruki Murakami – El Fin del Mundo y un despiadado país de las maravillas

Hola, ofidios.

Por primera vez en mi vida, si no me engaña la memoria, leo algo escrito por un japonés (no vale manga, que es cómic). Me habían hablado bien de este autor, Haruki Murakami, concretamente del la obra Tokio Blues. En FNAC por esos días estaban poniendo por todas partes stands con sus libros y, cuando me encontré este de tan curioso nombre, me lo compré por impulso.

El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas me ha dejado un sabor de boca amargo, nada satisfactorio para un autor mundialmente reconocido y al que acaban de dar el XXIII Premio Internacional de Catalunya. ¿Por qué? Pues porque en algo como la fantasía con este libro me demuestra que cuando lo escribió (1985) no tenía casi ningún dominio del género. O eso o el autor es un ñoño de tres pares de narices.

El libro se divide en dos escenarios muy claramente diferenciados:

  • Por un lado hay un Tokio de un futuro cercano, muy cercano. En ese futuro se ha desarrollado una técnica de computación que, por la manera en que la desarrolla (luego hablo de ese detalle), bien podría haber surgido de la mente de Cronenberg: el uso de un cerebro humano modificado mediante cirugía para ‘encriptar’ datos. Vale, eso no supondría de por sí nada nuevo, ni bueno ni malo. Pero cuando el autor intenta entrar en los detalles se pierde y alcanza niveles de patetismo que a mí me ha sonrojado. Un simple ejemplo: la entrada de datos el bioencriptador se realiza de modo visual (en ese aspecto nada que objetar), y la salida de datos ya encriptados es ¡tachán! ¡hojas escritas a bolígrafo! Sin comentarios. Bueno, sí que lo comento: con Cronenberg la salida de datos hubiera quedado de igual manera orgánica, incluso seminal, y sin duda mucho más efectista. No como este truño de Murakami. El resto de situaciones que se describen en la sección ‘futuro’ van desde lo retro o cutre (como los dos macarras, que parecen sacados de un manga) a lo sin sentido (los discursos pseudocientíficos que suelta el profesor), con lo ridículo (como el uso de los clips) entre medias.
  • Por otro lado una sugerente y misteriosa ciudad. En ella hay unicornios, a las personas se les extirpa con cuchillo la sombra, la biblioteca está llena de cráneos, la gente no tiene corazón (de manera literal)… Sin duda un entorno que en otras manos daría lugar a toda una serie de historias de lo más sugerente. Pero lo que digo: en otras manos. En manos de Murakami todo se reduce a una ñoñedad absoluta de sentimientos ñoños, acciones ñoñas y discursos ñoños. Una cosa es la ñoñedad de textos como La historia interminable, en el que el público al que estaba destinado (infantil y juvenil) justifica ese mensaje babosón. optimista y sentimental; otra muy diferente este texto, que en principio (y casi sin él, si se tiene en cuenta la psicología del protagonista) orientado a un público adulto. Pero adulto no equivale, al menos en mi caso, con simplón.

Resumiendo: por un lado tenemos un muy poco acertado escenario pseudofuturista, y por otro lo que muy bien podría ser una fantasía oscura que acaba convertida en una ñoñedad sin límites.

Tras acabar el libro me parece como si el autor hubiera dicho ‘ale, que en este libro me voy a poner a escribir cifi y, olé mis huevos, la voy a mezclar con fantasía’, todo ello sin tener el menos bagaje en ambos géneros. Así le queda algo torpe, descafeinado y en muchas ocasiones ridículo texto.

¿Qué salva al libro? La creación del protagonista y la manera que tiene de describir su manera de ver el mundo y reaccionar ante él. Murakami demuestra tener buenas dotes de narrador de historias. Lástima que en este libro lo quiera revestir de fantasía, lo que le hace cagarla de manera radical. Al menos para alguien acostumbrado a moverse por esos lares.

Como nota final le pongo un 5, y se salva del suspenso por esa manera de contar la historia/desgracia del protagonista.

Habrá que leer otro libro de Murakami, uno en el que no se ahogue en el género fantástico.

Un saludo.

Mohamed Bouazizi: un nombre que nunca debe ser olvidado

Hola, ofidios.

Puede que a estas alturas el nombre de Mohamed Bouazizi les diga poco o nada. ¿Quién es ese moro?, dirá alguno. Pues ese hombre, sin saberlo, puede ser una de las figuras más importantes de la historia moderna. Al menos ya lo es de la de Túnez y de Egipto, y está en camino de correr la misma suerte para Yemen, Siria, Dubai… y España.

¿Cómo puede ser eso cierto?, diréis. Os coloco una foto suya, a ver si os dice algo:

Mohamed Bouazizi

(Fuente.)

¿Nada? ¿No os suena su cara? Os pongo un enlace a otra foto, quizá un poco más desagradable.

Me parece que seguís igual. Alguno ya habrá adivinado que este hombre ha sufrido graves quemaduras. Os daré una nueva pista: Mohamed Bouazizi murió víctima de esas quemaduras. Quemaduras que él mismo se infringió.

¿Cómorl?, os escucho exclamar, ¿que es uno de esos cobardes que se suicidan?

Pues sí… y no. Sí, se suicidó, se mató a si mismo, optó por el camino de abandonar este mundo de manera prematura… pero lo hizo a lo bonzo, como protesta por su situación.

¿Qué situación es esa que le lleva a cometer esa salvajada?, preguntáis, y no sin razón. ¿Qué lleva a un hombre joven (además con formación universitaria) a cometer algo tan doloroso y dramático como rociarse de pintura inflamable y prenderse fuego? La desesperación, la rabia, la indignación. Le habían quitado su medio de subsistencia, habían desoído su petición de ayuda. Y en un gesto absolutamente nada occidental pretestó prendiéndose fuego.

Vale, que sí. Pero ¿qué tiene que ver este moro con España y conmigo?, soltarás hastiado. Ahora te invito a entrar en la página que la wikipedia española le dedica a ese vendedor ambulante.

¿Qué, lo captas? ¿No? Pues te lo voy a dar mascadito: ese hombre el 17 de diciembre de 2010 se quemó a lo bonzo ante un edificio oficial en su ciudad, Sidi Bouzid (Túnez). Días después se iniciaron las revueltas en la región. Mientras la gente se alzaba contra Ben Alí (un dictador que nunca había sido presentado como tal en la prensa española) Mohamed moría en el hospital. Pero su gesto y, nunca mejor dicho, la llama de su atrevimiento ya había creado un efecto dominó. La revolución tunecina triunfó, Ben Alí cayó, y con él Túnez entró en una nueva época. A Túnez siguió Egipto… y luego más países.

Mientras, en el no tan remoto occidente europeo, varios países (sobre todo los cerdos) se desangraban en una crisis inventada por el poder financiero. Y en España, además de la crisis que nos han servido los banqueros, tenemos la muy patria del ladrillo, servida a la carta por Aznar y Zapatero. Pero la gente, esa masa estúpida y manipulable, esa borregada que hasta entonces con el jurgol, la fórmula uno, los toros y la Esteban ya esteba contenta, empieza a reaccionar. Las redes sociales se calientan y una parte de la sociedad (viendo que se puede, que otros países en teoría más atrasados se están sacudiendo el yugo) estalla el 15 de mayo de 2011 (algo que yo, con poco acierto, había deseado/vaticinado que sucediera años atrás). Al 15M le sigue el fenómenos de las acampadas, y cómo eso se propaga por otros países. Ya se habla de revolución global, algo que puede tomar una nueva escala si se une de una vez por todas China.

Y todo porque un vendedor ambulante, lleno de desesperación, se quemase en público en su ciudad.

Con toda sinceridad, si estas revoluciones llegan a buen término, espero que a este hombre se le erijan monumentos y se le recuerde como se merece. Con su sacrificio, sin saberlo y sin quererlo, ha hecho mucho más que cientos, miles de políticos de decenas de países a lo largo de décadas.

Mis respetos a este hombre que ha entrado por la puerta grande en la historia.

Un saludo.  A él y a todos.

P.D.: Sí, hay en la red más entradas como esta, pero no por repetirse una verdad ésta deja de serla.

Marcha desde Leganés a las Cortes

Hola, culebras.

Este domingo 19 de junio puede ser de nuevo, como la del pasado 15 de mayo, un día histórico en este país de mierda: se ha organizado una serie de marchas en todo el país para demostrar que la gente está hasta los mismísimos cojones de la situación y de cómo se está llevando. De nuevo nos la quieren clavar, ahora con una cosa llamada Pacto del Euro (ante el que da gusto ver cómo hay gente que da la cara y dice las cosas en público).

La que me pilla más cerca es la del suroeste de Madrid, para la que se ha creado este cartel:

Cartel de la marcha de Madrid

En mi caso serán en torno a cuatro horas y media de caminata. Habrá que prepararse con cantimplora, bocata, gorra para el sol, cámara de fotos… y un mechero por si al final se decide quemar algo 😛

Ahora, precisamente ahora, es cuando realmente me da envidia la gente que tiene smartphones y puede difundir (lo que equivale a documentar) en directo lo que sucede. Una revolución que me hace envidiar una de las piezas clave de la tecnología social. ¡Quién lo diría!

Pero regresando a lo esencial: hay que salir de nuevo a la calle, que la basura que nos gobierna se de cuenta de que no vamos a parar, que aunque algunas de las acampadas se hayan disuelto la gente sigue ahí, expectante y muy cabreada.

Esta dinámica debe seguir, debe haber más manifestaciones, más muestras de poder. Estamos entrando en la dinámica para lograr que España realmente pertenezca a los españoles y no a lobbies político-económicos. El camino será largo, meses o incluso años. Ello se debe a que mientras en otros países en los que las revoluciones populares han triunfado (como Túnez o Egipto) la situación política era indudablemente dictatorial, aquí durante décadas nos han pretendido aborregar con una supuesta democracia, ese paripé que yo llevo llamando timocracia desde hace ya demasiados años. Ese poder (sobre todo el político, pero también el religioso y el económico, y en cierta medida incluso el judicial) se ha creído ese cuento, constituyendo con el tiempo toda una maraña de mafias. Esas mafias se propagan cual negra telaraña de corrupción por todo lo institucional, ministerial y similar (un ejemplo que conozco demasiado de cerca [y que lo he declarado en mi casa como tema tabú] es el de una abogado de veintimuypocos años, miembro activo de las juventudes socialistas gallegas, ‘ella muy muy lista’ [sic] y que ‘estudió la oposición en veintiséis días’ [sic] para acabar con plaza fija de abogado del estado para el Senado. Tócate los cojones. Como se diría, blanco y en botella: leche. Una hija más de la mafia política convertida en funcionaria gracias a su condición de ‘arrimada’. Ese tipo de realidades me ofenden, me cabrean, me enervan). La mentira democrática ha calado tan hondo entre esas mafias que no va a ser vencida con facilidad. Pero no hay que ceder, no hay que desesperar, sino seguir y seguir.

El domingo 19 sal a la calle y protesta: es tu futuro y el de los tuyos lo que sigue en juego.

Un saludo.

PD de recochineo (madrugada del 15/06/2011): ayer salió el tema de nuevo y me confirmaron (sic) que la ‘superlista muymuy joven abogada que estudia y aprueba oposiciones en 26 días’ tiene como compañero de mesa de trabajo casi todos los días a un tal Jose Luis. Pero, por supuesto, ni es blanco, ni va en botella, ni es leche. ¿Cómo voy a poder pensar eso? Y de paso, en esa conversación, me cayó otra perla: yo soy ‘uno de los culpables de la situación actual por haber comprado un piso sobrevalorado’ (sic). E igual que yo supongo que el resto de gente que ha comprado en estos últimos cinco años un piso también seremos culpables de la situación del país. Que lo sepáis: es vuestra culpa. Toda, toda, toda, por seguirles el rollo a los banqueros y a los políticos. Manda güevos.

El próximo sábado ante los ayuntamientos

Hola, culebras.

Por si alguno no se ha enterado el día 11 de junio se celebran (sobre todo ellos, los políticos) las investiduras en los ayuntamientos. Pues bien: ese día hay que recordarles que están ahí para servir el pueblo, y no a ellos mismos.
¿Cómo? Pues con una sesión de cacerolada. Esta acción forma parte de las que se están organizando desde el movimiento 15M para que no se quede todo en acampadas: hay que hacer ruido, mover a la gente y, mientras tanto, informarla, culturizarla. Que sepan la realidad del país.

Que suenen las cacerolas ante el ayuntamiento de tu localidad.

Pero con esta cacerolada no acaban las iniciativas: otra que puede resultar muy interesante si se consigue movilizar a la gente es la de la marcha al congreso. La gente unida marchando hacia lo que se supone es el órgano que les representa. ¿También sacarán a los perros cuando la gente de agolpe ante el congreso? ¿La prensa se tomará esta iniciativa también a broma?

Hay que seguir protestando. Este mes, el siguiente, todos hasta que escuchen al pueblo.

Un saludo.

Asamblea global: un simple esbozo

Hola, ofidios.

Lo prometido es deuda.

Quien haya leído El juego de Ender y La voz de los muertos (lo siento, pero no pude con más) de Orson S. Card ya tendrán una idea muy clara de lo que a través de la red y con democracia (más oradores) se puede conseguir.

Pero claro, se trata de cosas leídas en libros de ciencia ficción, ese género para descerebrados adolescentes lleno de ‘naves volando por el espacio pegando tiros a monstruos siderales’…

¿Y? ¿Qué pasa si digo que ese sistema democrático que Card plasma en esos libros es posiblemente en un 90% factible ya mismo en esto llamado primer mundo? ¿Qué es una vacilada? Pensad: en el libro se habla de conexión a la red desde casa, de foros de opinión, de avatares, de discursos on line, de comentarios, de validación de usuarios.

Vamos, de cosas inimaginables.

Huy, perdón, que para acceder a esta web he entrado desde mi casa con un ordenador personal. Antes de publicar esto para que lo lea cualquiera que acceda en esta página web he estado en un par de foros informándome. En uno de ellos he usado un nick (léase avatar) y le he dado caña a otro elemento con el que no me llevo muy bien: le he soltado un discurso de tres pares de narices, algo que ha generado algún que otro comentario. Luego me he metido en una web ministerial y con mi certificado digital (único e intransferible, que me identifica como ciudadano de mi país) he realizado algunos trámites oficiales.

¿De qué hablaba antes? Ah, sí, de que lo que decían esos libros no resulta factible ni de lejos ahora mismo.

<clonck>Onomatopeya de sartenazo en toda la cabeza.</clonck>

¿Cómorl? Sí que es posible, como todos sabéis.  La ciencia ficción permite a su lector estar un paso por delante de los no lectores en algunos aspectos. Y éste es uno de ellos, sin lugar a dudas: llevo soñando con ese ideal de democracia real cibernética desde que leí esos libros hace… mucho. Y el momento de verla hecha realidad puede haber llegado: los medios están aquí, y la indignación contra la casta política puede servir de detonante.

¿De qué manera se puede cumplir ese sueño? Pues con algo que, estoy convencido, nos dieron los políticos sin saber el verdadero poder que ocultaba: el certificado digital y a posteriori el D.N.I. con chip. Eso, unido a la infraestructura apropiada, permite hacer recurrente (sin gastar dinero en papeletas, urnas, etc., etc.) y accesible el voto universal. Un voto que se puede realizar tantas veces como se vea necesario sin gasto económico, más allá del de almacenamiento en servidor y tráfico.

Y es que con esos dos medios (realmente se trata de uno sólo, pero con y sin envoltorio físico) se puede conseguir a la perfección el sueño de la democracia real. Y ¡ya!

El certificado digital permite la utilización de sesiones individuales validadas a través de las cuales alzar nuestra voz.

¿Cómo? De la manera que se me hace más lógica (todo ellos desde mi humilde experiencia laboral en desarrollo y testéo de aplicaciones con firma electrónica para organismo ministeriales).

Pasos previos que básicamente sólo se deben realizar una vez:

  • Concesión a Internet del carácter de derecho constitucional, universal o el adjetivo legal oportuno, con tal de que todo ciudadano pueda acceder libremente a internet. Se entrada, y tras la #spanishrevolution, bien que me imagino a los políticos colocándose en contra de esto. Ya se sabe, internet es igual a información y coordinación de ‘gente libre = subversiva’, luego es algo malo.
  • Reparto gratuito (o a precio simbólico) de lectores de D.N.I. electrónico entre los ciudadanos que ya tienen ordenador, conexión y desean votar desde su casa. Esto ya se hizo hace unos años, pero se puede repetir.
  • Habilitación en ayuntamientos, centros cívicos, juntas de distrito, etc. de ‘salas de voto’ para quienes no tengan conexión en casa.
  • Desarrollo de una plataforma de voto mediante a través de web D.N.I. electrónico. La plataforma debería estar auditada las veces necesarias y por las entidades necesarias como para tener la absoluta certeza de que el voto es secreto, fiable y no manipulable. Ahí, en la auditoría, veo el mayor escollo: ¿quien le pone el cascabel al gato? ¿Quién nombra los auditores, y quién se fía de sus resultados?

Pasos posteriores y a usar en cada votación:

  • Se presenta un propuesta a votar.
  • Durante un tiempo quienes quieran/puedan informan de las opciones/consecuencias de la misma (vulgo campaña). Uso de foros, redes sociales, radio, televisión, boca en boca… lo que sea.
  • Elección de una ventana temporal de voto en el que poder ejercitarlo
  • Un ciudadano, un D.N.I. electrónico, una sesión de navegador, un voto y un periodo de x horas (la susodicha ventana temporal) para ejercerlo.
  • Recuento de votos.
  • Medida aprobada o rechazada.
  • Y punto. A la siguiente.

Esto podría aplicarse a las I.L.P. . Otra cosa muy diferente, con ese componente caótico y espontaneo tan recurrente en internet, sería el lanzamiento de iniciativas ciudadanas a través de webs no gubernamentales, como ya se hace ahora. Algo intermedio (una web no gubernamental que supuestamente servirá para alojar I.L.P.s, pero no iniciativas ‘espontaneas’) ha empezado su andadura, MiFirma. Quiero pensar que de aquí en un tiempo permitirá recoger firmas de manera menos estricta… y si no que surgirán otras web que sí que permitan trabajar de una manera más dinámica.

No soy experto en nada de esto de ‘organizar un país’, ni pretendo serlo, y seguro que lo que digo al fin y al cabo son simples sandeces, pero de alguna manera hay que mandar a tomar por culo a los chorizos que nos gobiernan.

Mientras toca seguir esperando.

Un saludo.

Y al final caí en Twitter

Hola, culebras.

Hoy es un día fatídico. Un día en el que uno de mis principios desde hace años se ha venido abajo. Hoy es el día que… he empezado a usar Twitter 😛 Si bien nadie puede negar que Twitter no se trata realmente de una red social (como la innombrable), sino más que nada informativa, un sistema de flujo de mensajes.

Pero bueno, a lo que iba: pozí, ya tengo cuenta de usuario e incluso he twitteado un mensaje. Aquí está el fatídico gesto de sumisión a la ya nada nueva red 2.0:

Mi primer mensaje a Twitter

Vale, admito que me he metido en esto debido a que es la única manera de estar informado de una manera más a pie de calle de la revolución, mucho mejor que con los medios informativos ‘normales’. Y admito de igual manera que la noticia de mi mensaje que en los dos días transcurridos desde que ha salido seguro que ya les ha llegado a los DRY, pero por si acaso me aseguro.

¡Qué cosas tiene esto de la revolución, que incluso a mí me vuelve algo social!

Un saludo.

PD: Soberana tontería de entrada, dios mío.

PD 2: Primera mención o retweet (aún no tengo muy claro si esto que me han hecho es una cosa, la otra o las dos) que me hacen 😛