Seguimos con ejemplos de los que nos gobierna

Hola, ofidios.

Hace unos días hablaba de una elementa que tiene un cargo oficial pero que, sin embargo, se puede decir que no sabe hacer la O con un canuto: me refiero a Isabel López i Chamosa.

Como alguno que otro ya sabrá, durante unos días esta señora adquirió fama (de ese tipo efímero y muchas veces patético que abunda en internet) por la horrible sintaxis, por nefasta y vergonzante manera de expresarse, ya hablando (y admito que ese aspecto resulta en gran medida excusable, dado que cada uno tenemos una serie de dejes o acentos que hemos ‘mamado’ desde pequeños y que resulta muy difícil abandonar), ya escribiendo en un blog. Como ya dije el saber escribir no tiene ninguna excusa para un cargo público, y menos aún en el caso de uno que se permite el lujo de admitir que lo escribe mientras se sienta en el hemiciclo (acumulando tiempo para conseguir esa pensión que a otros les niegan).

Pues bien, en el blog de esa señora se acumularon numerosos comentarios en su contra, la inmensa mayoría de ellos en referencia a su pésima manera de escribir. Para defenderla saltaron a la arena un par de personas, que demostraron su incapacidad no sólo para argumentar, sino su disposición a rebajarse a ese nivel de discurso que ellos mismos declaraban detestar. De igual manera saltó la propia Isabel, sólo para excusarse soltando la desfachatez de que escribía lo que escribía con mucha prisa porque lo hacía desde su escaño.

Sin más comentarios.

Entiendo que al partido (y por supuesto a la aludida) moleste el manteo que ha sufrido esa persona, pero es que no tenía defensa posible visto el despropósito de su blog. Lo que no se entiende es que las decenas de comentarios de esa entrada hayan sido literalmente borrados del mapa, eliminados sin dejar rastro (incluso sin dejar rastro dentro de blogger) dejando colgados en la web menos sólo diecisiete.

2011-01-17 ELeccionesCatalanas

Pero de algo sirve lo de ‘afiliarse a los comentarios de una entrada’: aquí están en formato imagen, dado que no he sabido sacarlos del gmail de otra manera sin que pierdan el formato, casi todos (los que tengo almacenados desde que me adherí a la entrada.

Comentarios Chamosa 1 Comentarios Chamosa 2 Comentarios Chamosa 3 Comentarios Chamosa 4 Comentarios Chamosa 5

Si la señora Isabel, o alguien de su partido, ha pretendido eliminar/censurar los comentarios desfavorables que contra ella y su manera de escribir algunos internautas han colgado, va a ser que no.

Un saludo y no uséis la censura, políticos, que quedáis peor aún. Si cabe.

Historia de terror de ya.com

Hola.

Curiosa historia de terror que me he encontrado 😛 navegando por ahí. No conozco 😛 a la persona que lo ha escrito, y como no sé si durará mucho o poco en esa web, lo dejo también aquí.

Nuestra penúltima, que lamentablemente no última, experiencia con ya.com empezó un día que descubrimos que nos habían cortado la línea telefónica. Nosotros teníamos contratada la línea de voz con timofónica (cinco años de antigüedad) y la de adsl con ya.com (otros cinco años de antigüedad). Así, el día en que todo empezó, no notamos nada dado que no nos están llamando a todas horas, y lo sí usamos casi de continuo (la adsl) funcionaba sin problemas.

Sin embargo al mediodía intentamos llamar y vimos que la línea de voz estaba muerta. A mi mujer (la que estaba en ese momento en casa) se le ocurrió llamar desde su móvil a nuestro número de fijo. Y alguien la respondió: una voz masculina, mayor, la pregunto el típico ‘¿Quién es?’. Sorprendida, algo asustada y muy cabreada, llamó a timofónica y les explicó lo sucedido. La respuesta de la operadora resulto tan clara como preocupante: ya.com se había de nuestro número de fijo y se lo había vendido a otra persona, cortándonos la línea. Desde timofónica nos dijeron que subsanarían esto, restaurándonos la línea de voz y entrado en contacto con ya.com para informarles de la incidencia.

Así, al cabo de unas horas ya teníamos de nuevo la línea de fijo. Pero con eso empezó la pesadilla: la línea de adsl se murió. Tratamos de llamar atención al cliente. Primero con un número gratuito que nos dieron con el alta y que, por supuesto, no funcionó. Luego con uno de marcación normal sacado de internet, que tampoco funcionó. Al final acabamos llamando al 902 de turno, y tras veinte minutos de musiquita y ‘manténgase a la espera’ colgamos.

Cansados, asqueados y extremadamente cabreados iniciamos el proceso de alta con otra empresa. La otra empresa se supone que ya se encargaba de darnos de baja de esta panda de desgraciados, pero mientras eso ocurría (para colmo) nos llegó nuestra factura de ya.com y ¡la del nuevo abonado! No sólo nos robaban el número y nos cortaban la línea, sino que además ¡nos pasaban el cargo de la línea del señor ese!

Acudimos al banco para anular el cargo adicional (la del banco se rió un poco cuando le contamos nuestra situación, sobre todo porque ella también había tenido problemas de facturación para darse de baja de ya.com).

Un mes después empezaron a llegar las cartas: que les debíamos una factura y que, por favor, ingresáramos el dinero en la cuenta X, so pena de acabar demandados y en lista de morosos. Cartas como esas nos llegaron tres.

Luego llegó la de la gestoría que se supone se hacía cargo de nuestra ‘deuda’. Viendo que ahí ponía un número ‘normal’, llamamos, más que nada ya para reírnos un poco y patalear. Resultó cómico: el chaval (porque por sui voz debía ser un yogurín recién salido de ¿derecho, económicas?), cuando le contamos lo que había ocurrido, sólo pudo empezar a ponerse nervioso, a subir el tono, repetir de que ‘ese no era el problema’ (según se ve, que nos cortaran la línea y que nos llegara la mensualidad duplicada no le parecía algo grave), sino que debíamos pagar la factura ‘debida’, y punto. Luego (cuando vio que por ahí no colaba) se sacó de la manga el que, para darnos de baja debíamos pagar una factura adicional ‘de compensación’, que eso se hacía así ‘por ley’, y que la factura que debíamos era precisamente esa. Por supuesto, no pudo concretar de qué la ley hablaba. Entre cabreados y divertidos (por haberle hecho perder los estribos al mindundi de turno) colgamos.

Ya así seguimos, esperando ver qué pasa.

Que se sepa lo chapuzas y mafiosos que son estos desgraciados de ya.com.

Un saludo.

PD: Casualmente veo que, en esta enésima encarnación del blog, este es el post número 100. Pos fale, pos mu bien.