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Hola, culebras.

Retomo la lectura de la saga de los Aznar con los tres volúmenes que me regalé a mi mismo en navidad (a saber, del 3 al 5). Supongo que me los leeré seguiditos para luego dar a la saga el oportuno descanso hasta que me compre otros tres en la siguiente navidad.

Este tercer volumen consta, al contrario que los anteriores, de sólo dos novelas cortas. Según se cuanta en las notas se trata de una revisión por parte del autor de las novelas, revisión que en el caso de las incluidas en este volumen se trata de una prácticamente de una reescritura. Así la novela que cerraría esta trilogía, Dos mundos frente a frente, desaparece.

¿Que nos presenta Enguídanos en esta ocasión? La conquista de un imperio es una novela que sigue presentando los mismos defectos que las anteriores: apresuramiento narrativo (todo sucede demasiado rápido) y una prosa recargada y a veces incluso arcaica. Pero precisamente ese apresuramiento, ese querer que todo suceda ya, hace que la novela se vuelva de lectura agradable adictiva (salvando incluso las situaciones a veces excesivamente forzadas). Si hay un defecto argumental en esta novela, algo que para mí supone un fallo de concepto enorme (pero que no sé si se explica más adelante), ese es la supuesta dieta de las criaturas de silicio: ¿criaturas con base de silicio comiendo a otras con base de carbono? Joder, y nosotros comemos arena, sí señor. Supongo que en novelas posteriores tratará de explicar esa soberana metedura de pata, más aún si lo que tengo entre manos son revisiones con textos y tramas mejoradas.

Otro defecto (aunque realmente no lo es, sino una simple necesidad argumental dentro de una arco tan grande), de La conquista de un imperio consiste en su condición de entreacto: se inicia partiendo de una situación extrema por desesperada y concluye con la estabilización en otra mucho más prometedora. Toda la novela se reduce a ese cambio de status de los protagonistas. Ni más ni menos. Como digo, no se trata de un defecto sino de una lógica necesidad argumental, algo que en una novela más extensa hubiera supuesto buena parte del “segundo acto”.

Por el contrario con El reino de las tinieblas ya nos encontramos con el arco argumental de nuevo desplegándose. Las cosas suden de manera apresurada, sí (de hecho la acción principal se reduce a días), pero de esta vez con un inicio y un fin de etapa claros: el establecimiento en Redención de la colonia y la eliminación de los competidores. No puedo evitar destacar con un poco de sorna el antropocentrismo tan brutal que demuestra el autor en esta novela: si bien los Aznar buscan el entendimiento y el acuerdo con el resto de seres humanos (y no deja de hacerme gracia la excesiva y forzada convergencia evolutiva entre planetas tan remotos, al punto de que en Redención no sólo hay humanos genéticamente compatible con los de la tierra, sino que además es un criadero de tías jamonas), con los “hombres de silicio” no se realiza ni el menor intento de diálogo. Para ellos sólo cabe el exterminio y la muerte por diferentes. Vamos, quien golpea primero golpea dos veces. Y si del golpe matas al potencial enemigo, pues mejor que mejor.

Pero bueno, no todo tiene porqué ser juego limpio. Y en eso los españoles no nos quedamos atrás. Así que habrá que seguir leyendo las andanzas de estos Aznares. ¿Saldrá algún pendenciero Jose Mari entre ellos?

Valoración: 7

Hola, culebras.

Otra muestra de las chorrocientas españas

Esto de al lado me lo encontré ayer mientras leía el gReader. Se trata de una maravillosa y sintomática muestra de la situación estúpida, surrealista y balcánica de este país, una tierra que realmente ya nadie puede llamar ’suyo’ sin miedo a recibir ladridos desde alguna oscura esquina.

Mientras unos (el nuevo poder en uno de los dos territorios más ‘quiero ir a mi bola’) intentan que la realidad lingüística se ajuste a la puta-olvidada-y-recordada-según-venga-en-gana, otros (aquellos cuyo gentilicio allende este país ha sido sinónimo tanto de ‘lo nacional’ como de palurdo y estúpido) se ofenden por el uso en sus cortes de la supuesta lengua común.

Este país de la pandereta dentro de unos años, Cthulhu mediante, se convertirá en una panda de reinecillos taifas: algunos harán de madera (triste y llena de añoranza), otros de tripa (el quiero pero no puedo hacer el ruido de antes), unos pocos de grapas (luchando por volver a aglutinar lo que ya no se puede aglutinar) y el resto de escandalosas chapas (dispuestas a seguir con la juerga que nunca dejaron sea como sea).

¡Imperium fail!

Y que yo lo vea.

Humanos, asquerosos humanos…

Hola, ofidios.

En esta ocasión no se trata de diferenciar cositas de la wikipedia ni similar, sino nominados a premios musicales; concretamente a premios musicales de España y de Noruega. A ver, tomemos los Premios Amigo, o los Premios de la Música. Y ahora veamos los noruegos Spellemann. ¿Se ven las diferencias? Seguro que sí, que las veis, pero resaltaré una: categoría de Metal. No, no se trata de premios a la música de fundición, ni al oboe, la trompeta o el saxo. No, son premios a algo un poco más ruidoso, algo quer lleva ya más de cuarenta años moviendo a jóvenes y no tan jóvenes: el jevi. Ojeemos la lista: es curiosa, ¿no? Enslaved, Mayhem, Dimmu Borgir, Gorgoroth, Old Man’s Child, Inmortal, Emperor… Incluso entre los premiados hay algún disco que me encanta, el Vertebrae.

Ahora miremos la versión española. Ajá, sí: en los españoles ni existe algo similar a jevi: no, no me da la gana contar a Barricada como algo similar a lo antes descrito. ¿Cuándo veremos algo similar en España? Mucho me temo que nunca. Aquí sigue ganando adeptos el cutrerío.

Pero es que, rizando el rizo, no solo estoy convencido de que nunca se dé una categoría de metal llena de grupos extremos, sino que además (todos chulos ellos), uno de los nominados se niegue a participar. Oño, esos Inmortal, pa chulos ellos: a hacer ‘ruido’ y dejarse de memeces de premios. Al fin y al cabo gente como ellos ni los necesitan visto su éxito y trayectoria; los premios son para los principiantes que necesitan rellenar su currículum para llamar la atención de ‘los de la pasta’.

Chao.

PD: No son noruegos sino fineses, pero me da la gana ponerlos porque ahora mismo los estoy escuchando: Befote the Dawn y su acojonante ‘Deadlight‘. Ale, a escuchar en silencio reverencial a Lars Eikind . Tema musical de streaming dedicado a  la Sinde y a su ley :P

Hola, culebras.

La verdad es que mi misantropía me suele impedir implicarme en los juegos de estas criaturas despreciables llamadas humanos. Sin embargo de unas semanas acá asisto a un penoso intercambio de comunicados (penosos en parte por lo escandaloso del tema, y en parte por la relevancia que está adquiriendo cuando hay otros -léase el paro- muchísimo más preocupantes ante los cuales no hay ni comunicados globales interneteros, ni reuniones con el ministro de turno ni nada e nada) entre dos bandos.

Entre los del ‘otro’ bando hay uno que me hace mucha gracia porque en esto parece lo único que desea es subir en google, mejorar su pagerank. Hoy me ha dado por satisfacerle un poco. Ahí va una chorrada cortita, en plan twitter, para que su ego crezca una infinitésima más.

Érase una vez un opinador ignorante. Opinaba de lo que otros hacían, y/o de cómo lo hacían. Hasta que uno de ellos mostró otra manera de actuar. ¿El opinador se callará, enterándose de verdad de qué va el asunto? ¿Rectificará? Habrá que esperar su próximo movimiento.

Espero que el opinador se sienta satisfecho por estos milisegundos de gloria que desde este antro internetero se le ha dispensado (si agarra subida de sueldo quiero mi parte, por infinitesimal que ésta sea; si le dan alguna colleja sus mecenas, mejor que se las quede todas él).

Ale, adiós.

Hola, culebras.

Agh. No lo he podido evitar y tras el primer tomo he agarrado el segundo. Supongo que ese detalle ya servirá de indicio del resultado de la lectura. Sabía lo que me iba a encontrar con este segundo volumen… pero me equivocaba: mucho más. Más grande, más alto, las fuerte, más ruidoso.

Más.

Jaja.

Puro space opera español, indecentemente retro pero adictivo. Pena que no tenga por ahora más libros; con el tiempo deberé hacerme con el resto. ¿Es esto suficiente reseña?

No, lo sé. ¿Qué digo? Escenas de batalla con tropas que se cuenta en miles, millones de efectivos, bombas nucleares arrasando planetas, naves espaciales descomunales que desafían las leyes de Newton y a la lógica, los gobernantes de la Tierra postrándose ante el amigo Aznar… diversión alocada a raudales.

Eso y una de las contraportadas más horribles que he visto en mi vida: un spolier descomunal. Pero ¿qué más da? Esto es una locura de lo más jachonda. Que siga.

Ale. Ta luego.

Tras diez años en la pila, y no sin cierto miedo, cojo este primer volumen de la supuestamente adictiva, visionaria y sorprendente saga de los Aznar. Recuerdo que cuando oí hablar de ella por primera vez no pude evitar pensar en Chemita, el de las amistades peligrosas. Por supuesto el susodicho mastuerzo no tiene nada que ver con Miguel Angel Aznar de Soto (sí, lo he escrito bien: así aparece en esta edición, ‘Angel’ sin tilde).

Pero no adelantemos acontecimientos. ¿Qué es la saga de los Aznar? La obra de Pascual Enguidanos (nombre auténtico que se oculta tras ese anglófilo George H. White) pertenece a ese batiburillo a veces demencial, otras divertidísimo, que responde al nombre de space opera. Pero se trata de una versión redactada auténticamente a la española, en el formato de las novelas de a duro (formato popularizado por aquel entonces en el país del enano dictador): obras repletas de aventuras (en muchas ocasiones descerebradas), con acción salpicada de romance, todo ello aderezado con la enormidad que hace falta para apabullar al lector adolescente hacia el que iban destinadas. Todo ello, repito, de lo más castizo: en un no muy lejano siglo XXIII el autor nos muestra a Madrid como capital de un imperio que rivalizaría en poder y extensión con el de Felipe II, convirtiéndose en el último bastión de resistencia mundial ante un enemigo implacable; con un español del siglo XX, Miguel Angel-sin-tilde Aznar de Soto, convertido en paladín, caudillo, líder y mesías de las humanidades, hostigadas por ese invasor antes citado.

El primer volumen sirve como presentación del personaje, Miguel Angel-sin-tilde Aznar de Soto, colocándonos en situación: segunda mitad del siglo XX y embarcado en una bastante ridícula persecución de OVNIS. Tenemos intriga, ‘investigación’, flirteos de nuestro heroico, inteligente y musculoso protagonista que acaban en amoríos con la jamona rubia de turno (que por supuesto muy católicamente acaba ipso facto en boda, y con la antes muy lista mujer lobotomizada y convertida en ‘chacha con derecho a folleteo’). Persiguiendo los OVNIS (ya le gustaría a Friker Jiménez tener las luces y los medios del amigo Miguel), y llevando un avión sacado directamente de La Patrullosa (¿habrá pagado Enguidanos algo a Stan Lee por el fusilamiento? Aunque, según esas, ¿pagó algo Lee a Lockheed por copiar su modelo?), viajan nada más y nada menos que a Venus, planeta donde realmente empieza el nudo principal de la saga. El libro acaba con una tercera novelilla que nos introduce en la tecnología que se usará más adelante, y que dará paso a los momentos grandiosos (o grandilocuentes) de la saga.

Personajes planos, tramas lineales y esquemáticas, juegos de blanco y negro; acción, disparos, persecuciones, situaciones al límite. Todo eso nos encontramos en este primer volumen. Lectura rápida, muy rápida, que a pesar de sus defectos (y no pocos) nunca aburre: ideal para autobús/metro/tren.

La edición, realmente una fanedición, tiene los defectos lógicos de algo hecho por aficionados: faltas de ortografía, errores de tipografía, de maquetación, de puntuación… incluso las portadas de mi edición son tan tristes como simple texto, una mezcolanza de tipografías y tamaños en negro sobre blanco. Nada más. Pero se trata de defectos que, dado que nos encontramos ante el trabajo de unos admiradores que deseaban que la obra de su admirado Pascual no se olvidara, se perdonan.

En definitiva, si puede caer en tus manos en un saldo no dudes en hacerte con ella. Lo del saldo lo digo si compras ‘para probar’; si realmente sabes que lo arriba descrito te va a gustar puedes adquirir el libro directamente de sus editores. Y si incluso te encanta seguro que serás bienvenido por esa panda de enfermos en la próxima Aznarcon.

[Editado 2/1/2010, 17:08] En su momento me llamó la atención de la rápida ‘avalancha’ de comentarios realizados por seguidores de La saga de los Aznar en esta entrada y la siguiente, pero hoy mismo me ha llegado vía chivatazo :P la explicación a ese singular fenómeno: la existencia de una búsqueda automática de Google en una lista de correo. Eso hizo saltar la liebre. Ciertamente son gente especial, tanto como para ’supervisar’ la web buscando referencias a La saga.

Hola, ofidios.

No sé cuantos años lleva este libro en mi pila. Esperad que lo mire… el depósito legal de la edición, del Círculo de Lectores (de cuando estaba apuntado a eso), reza 1998. Ale, ni más ni menos que Negrete ha estado esperando que lo lea la friolera de once años. Ahí es nada. Y durante todos esos años dormía junto a él, por eso de ser los dos únicos ejemplares que me compré de esa colección de cifi, ese Heinlein tocho titulado Forastero en tierra extraña. Algún día, seguramente lejano (Heinlein no me atrae pero nada de nada), caerá el del marciano jipi, pero no por ahora.

Pero vayamos a lo que nos interesa, ese La mirada de las furias. Me lo compré porque en su día oí buenos comentarios del libro. Por aquel entonces compré ‘bastante’ cifi española, con resultados dispares: La sonrisa del gato del fandomítico Rudi Fernández me agradó, la pareja de Hijos de la eternidad y Mundos en el Abismo me dejó patidifuso (tanto por lo buenísimo y grandilocuente de la historia y sobre todo por el universo creado por Aguilera y Redal; admito que hablo de lecturas realizadas hace diez años, que no sé como pasarían ahora mi criba, cada vez más estricta), El hombre estrella de Bermúdez me desencantó, La hormiga de Pedro Gálvez me resultó correcto pero fuera de lugar (más aun tras haber leído pocos meses atrás Las hormigas, de Bernard Webber), Ahogos y palpitaciones de Andreu Martin me sorprendió muy gratamente. Este resultado de lecturas, algo agridulce, me hizo dejar un poco de lado lo patrio y tirar hacia lo seguro (lecturas más o menos selectas anglosajonas). Con ello acabé por olvidar este libro. Años después regresé al producto nacional, aunque siempre con reparo (con casos como Artifex v.2 aprendí mucho de lo que se cuece, y cómo lo hace, aquí).

Aunque ya le llegó la hora. ¿Qué puedo decir de este libro? Roza lo correcto. Se disfruta, resultando a ratos entretenido. Pero como ya he dicho simplemente roza lo correcto, a veces por arriba, en contadas ocasiones por debajo (el caso más claro, y que cada vez me encontraba con eso me daban ganas de apalear al editor, el revisor y, en última instancia, al autor, es las ‘listas’ del tipo a/b/c que planta en varios puntos de la historia; se trata de un recurso horrible que rompe completamente el flujo de la narración, y demuestra una dejadez y falta de profesionalidad sorprendente aplicable a los tres elementos editoriales que he citado antes, editor, revisor y autor).

Hablando un poco del contenido, decir que el protagonista, superhombre tópico y vacío, no engancha. Pero se puede aducir que precisamente el personaje es así. Pues sí, perfecto, pero la representación tiene tanto éxito que impide conectar con él, por más que hable de sus sentimientos, se enamore y todo lo demás. Por otro lado el escenario chirría un poco: no se trata de un texto hard, por supuesto, pero entonces que no explique tantas cosas del planeta. El resto de personajes que desfilan parecen muchos de ellos sacados de Max Max, lo que no deja de tener su encanto para un amante de la saga, como es mi caso. Pero, el crear personajes tan malos, en un entorno tan extremadamente duro, hace que la presencia de otros (mucho más débiles) choque y no cuadre. Las situaciones, sin pecar de malas, no enganchan tanto como otras que he leído en otros libros: La mirada no ha sido de esos que me ha obligado a leer y leer en el vagón, en las escaleras mecánicas, en los descansillos, andando hacia mi destino… Pero la verdad es que nunca se puede exigir tanto a un libro. No todos deben ser obras maestras, referentes en sus géneros. Así, La mirada puede calificarse como una lectura divertida y amena, que cumple bien la misión con la que sin duda lo escribió Negrete: entretener.

Recomendable para los que busquen lectura de metro, pero que sin duda no pasará a la historia de la cifi española, como sí lo harán la pareja de Aguilera y Redal, o la maravilla de la trilogía de Las Islas de Torres Quesada.

PD: Hoy tocaba un post todo repletito de enlaces a tercerafundación.net De nada.

Hola, culebras.Como tengo ganas, voy a soltar un poco de esa mala baba (realismo lo llamo yo) que los conocen saben que poseo. Dado que son temas que en el trabajo no los puedo hablar sin que me tachen de tremendista (o algo peor), y que en casa ya está bastante hablado, lo suelto aquí. Quien no quiera leer la chapa que viene ahora, una de esas chapas de viejuno quemado y algo amargado de este asqueroso mundo lleno de humanos dignos de un exterminio masivo (‘quién soportará a éste de viejo…’, C.G.B. said), puede escuchar un poco de buena música, a la espera de que actualice los otros blogs literarios (en stand-by por una lamentable falta de tiempo. No sé de dónde lo saca este fenómeno).

¿Preparados? A la de una, dos, tres… ¡voy!

Hace unos días uno suelta que había que empezar a pensar en dar caña a los banqueros. Al rato uno de los jefes de ese ‘bocazas’ le desdice: no, no les podemos hacer esos a los preciosos banqueros. Les aguantamos todo, y más.

Ahora, el banquero padrino, el capo de capos, con ese aire chulesco típico del que se sabe dueño de toda una comunidad autónoma (y ya de paso de medio país), dice que no, que su dinero es suyo, sólo suyo, y que se le prestará a quien le dé la gana. Vamos, que ese dinero que el malvado estado le dio hace unas semanas el sector de la banca ya lo ha fagocitado, digerido y metabolizado, asumiéndolo como propio.

La relación banca-sociedad, visto lo visto, pasa de ser una forzosa simbiosis a un horrible parasitismo.

Entre medias, los empresarios que sin duda se están regocijando con las cifras del paro, que suben y suben. O al menos eso parece, ya que están deseando despedir a más y más gente. Ya se sabe ese viejo adagio, conocido por todos los economistas y los empresarios: ‘no hay mejor comprador que un parado’. A ver si a fin de año la cifra del paro llega al 20%. Sin duda así las empresas (y en general la economía del país) irán mucho mejor: menos carga de empleados y más volumen de potenciales clientes. Si es que a los pobres empresarios el cerebro no les da para más, qué le vamos a hacer.

Ahora empiezo el modo ‘puro cotilleo’.

Decir que ‘el hermano de una compañera de trabajo de mi cuñada’ (suena a chiste, la verdad) trabaja en el Parlamento Europeo, allí por el norte de Europa, donde la gente cobra mucho más y los precios son casi como los de aquí (así, que me acuerde, me hizo mucha gracia ir a París [apestosa ciudad llena de jodidos gabachos] entrar en un Ed, la versión gabacha del Día, y ver que los precios eran prácticamente iguales a España). Bueno, que el hermano-de-la-compañera-de-trabajo-de-mi-cuñada dice que allí, entre los euroDIPUTAdos, a España la ven muy mal, pero que muy mal. Horrible. Y que nuestro querido gobierno está maquillando con palabras más o menos bonitas lo que visto desde Bruselas Estrasburgo es una debacle.

Se acabó el modo ‘puro cotilleo’ (nótese que no hay ni una sola fuente, como en todo cotilleo que se precie. Eso clarifica su nivel credibilidad).

¿Qué va a ocurrir ante todo esto? No lo sé. En mi porra revolucionaria dije que este mes que viene era el crucial. Viendo el panorama (resignación de muchos, incredulidad de unos pocos que insisten en vivir en su Matrix particular, irritación de los demás) me parece que no voy a acertar. Aquí, en este país, la gente no tiene mucha costumbre de quejarse. Bueno, se quejan de cosas estúpidas que no nos afectan, como que uno judíos maten a unos árabes, o que en un país de tradiciones distintas a las nuestras siga esas tradiciones suyas, centenarias, y lapide a alguien que conociéndolas las infringe… Vamos, mirar (y actuar) mucho para fuera y poco para dentro. Así nos va.

Pero gracias a las declaraciones del gran políglota (ese discurso suyo, que ya ha traspasado las puertas del mito, es la perfecta demostración de que sin idiomas, pero sí con un papá millonario, se puede llegar muy lejos) las cartas empiezan a descubrirse. Y a mí me han revelado un abismo negro, muy negro. No hay dinero para nadie más que para los banqueros… y para los que ya lo poseen. ¿Habrá fiesta caníbal en las altas esferas cuando vean que los pobres (ya casi ‘pobre’ y ‘normal’ son sinónimos) no compran, no consumen, ‘no mantienen el mercado’?

He visto el abismo. Su color negro deslumbra repleto de escenas de hambre y sufrimiento, de colapso e impotencia, de pobreza y rabia. Espero que de él salgan Cthulhu, Nyarlathotep, Tsathoggua, Shub-Niggurath junto al resto de Ancianos y devoren en cuerpo y alma a todos estos asquerosos humanos de una puta vez. Así llegará, al fin, la paz definitiva sobre la Tierra, el Olvido.

Ale, culebrillas. Ya podéis respirar… si es que la hipoteca os deja.

Hola, culebras.

Este post puede decirse que es sólo un recordatorio de un par de temas aún inconclusos:

  1. ¿Será mañana un día histórico de verdad? Pero de verdad de la buena, no como todas esas mamonadas que se escuchan por ahí estos días (que si ‘es el día mas feliz de mi vida’ [sic], etc.), estupideces que sólo pueden partir de un pueblo tan paleto, superficial y voluble como el formado por el  norteamericano medio. ¿Sucederá mañana el magnicidio? Así de entrada ya han detenido a un mamón que decía que había que matar a Obama. Ese es el subnormal que habló en voz alta: ¿cuantos rednecks no lo dijeron pero sí lo pensaron? ¿Alguno lo intentará? Puede que mañana lo veamos. Preparen las palomitas, tengan listos los vídeos (o grabadores de divx, que hay que modernizarse :P), que puede que sean testigos de un hecho histórico.
  2. Por un lado los sindicatos ya han saludo a la calle con manifestaciones más o menos masivas; la crisis sigue galopando a sus anchas por todo el planeta; los despidos y ERE siguen sucediendo. Pero por otro lado el temido EURIBOR ha bajado, tarde para algunos (como unos vecinos míos que se han visto obligados a ‘vender’ su piso al banco, agobiados por la letra), no tan tarde para otros que han pillado ya cacho de esa rebaja. En definitiva, las premisas de mi porra de la revolución han cambiado en parte, lo que implica que, a mi entender, la cosa puede que se retrase seis meses (vamos, o estalla ya o entonces hay que hablar de esos seis meses de prórroga). Así, de no suceder en menos de un mes la revolución, creo que el momento clave puede que llegar a finales de verano o inicios de otoño: cuando la paga extra de verano se agote. Si la gente ha aprendido un poco puede que incluso resistan hasta navidad, pero más allá de ese punto ya no sólo el EURIBOR debe mejorar, sino también el tema laboral. Y eso depende el auténtico demonio de la crisis: el empresario. Una cosa es que un organismo oficial haga algo (que el Banco Europeo baje los tipos),  y otra muy diferente el que otros tipos (totalmente privados y que se dedican a un sólo objetivo: obtener su propio beneficio) hagan algo por mejorar la situación general. ¿Darán un respiro los empresarios al sistema reduciendo margen beneficios para evitar despidos o seguirán como ahora, manteniendo ese margen de ganancia a cualquier coste, despidos incluidos? Ahora la pelota está en su tejado. Por lo que se ve, y tomando como ejemplo los bancos, se la han quedado (junto con la pasta que les han entregado los gobiernos) y parece que no piensan soltarla. Es suya, su peloooooooooota. Ellos se hundirán, los últimos pero se hundirán. Y que yo lo vea.

Ale, ya estás repasados esos dos temas tan jodidamente humanos. A ver qué nos deparan estos meses.

Ta luego, culebrillas.

Hola, culebras.

Hace ya unos días empezó esta historia, y aun no ha terminado. En esa primera vez la situación quedó en fase b), paquete que el repartidor de Seur se había negado a recoger, y a la espera de la espera de la fase c), segunda recogida por parte del repartidor.

Bien, la fase c) se llevó a cabo sin problemas el día esperado (29 de diciembre) a una hora cercana a las 18:00. No resultó un encuentro cordial, más que nada porque ante nuestra puerta se presentó el mismo impresentable individuo que dio la espantada la otra vez.

Ahora mismo (5 de enero de 2009, a las 16:23) mi banco me informa de que carrefouronline me ha realizado un ingreso por… ¿92.05€? ¿Dónde cojones estan los 6.95 restantes? Seguro que los muy hijos de perra me han cobrado los portes de la devolución del cacharro que nunca funcionó (recordar que, como dice en la propia web, al ser causa la devolución de carrefouronline los portes los pagan ellos. De hecho así nos lo dijo, bien claro, la telefonista). La fase d) se ha realizado, pero a medias.

Esto no puede quedar así.

Ante este continuado despropósito ya he preparado y enviado respuesta (a la dirección oficial, y me niego a gastarme más dinero con putos teléfonos 902):

Muy señores míos: me acaba de llegar un ingreso a cuenta de 92.05€, cuando el importe del susodicho artículo es de 99€.

Les recuerdo que traté de devolver el artículo en los primeros siete días tras su compra, y que si no se hizo en ese plazo fue debido a la incompetencia de su empresa transportista, SEUR.

Ruego me ingresen los 6.95€ restantes a más tardar este viernes 9 de enero de 2008. En caso contrario cursaré la correspondiente denuncia ante consumo, en la que además irá incluida el importe en llamadas a teléfonos 902 suyos, llamadas provocadas por su incompetencia y mal servicio.

Atentamente,

Francisco Ruiz Fernández.

P.D.: Tengan por seguro que una vez acabe todo este asunto procederé a darme de baja de todos sus servicios. Les enviaré un notificación formal para que, en virtud de la L.O.P.D., me den de baja de todos sus sistemas y bases de datos.

Por supuesto, visto lo visto, no espero contestación alguna por su parte (viva la atención al cliente). Prepararé los documentos para tramitar la denuncia. Si ha de tirarme de nuevo meses tramitando denuncias lo haré, pero esta gente no se va a quedar así por le morro con mi dinero. Gracias a Antonio por el enlace de Consumo acerca de cómo realizar una reclamación en Madrid. Me va a resultar muy util, seguro.

Veo que esto aun no acaba… ¡qué divertido fin e inicio de año! ¡Demos las gracias a Carrefouronline = Seur = basura! Está visto que en esta mierda de pais sólo puedes realizar compras a distancia si asumes lo siguiente:

  • si lo comprado está bien, todo perfecto,
  • si hay algo mal, te lo vas a comer con patatas o prepárate para vivir un pequeño infierno

¿Solución de mi mujer? Muy salomónica ella, dice que lo mejor es no comprar nunca más cosas ’serias’ ni por catálogo ni en internet: sólo en tienda física y a tomar por culo. Dice que si hay que montar un pollo mejor tener un careto humano delante al que escupir (lo de escupir es mío: ella lo ha dicho de una manera más fina y elegante). Viva el avance en tecnologías: por culpa del mal servicio de las empresas la brecha tecnológica se agranda y el españolito de a pie sigue desconfiando de comprar ‘en el internext ese’.

A ver si con un poco de suerte consigo colarme arriba en las búsquedas de google de carrefouronline, para que la gente vea estos posts y sepa a qué atenerse antes de trabajar con esta escoria.

Me voy a comer un pedazo de roscón, a ver si así se me quita la mala leche.

Adios.