Una profecía fallida y una nueva

Hola, culebrillas.

Hace tiempo hablaba de una cosa que podía suceder, y que todavía no ha sucedido: el magnicidio de Obama. Se ve que los americanos son un poco más civilizados (aunque tampoco mucho) de lo que pensaba y no practican el tiro al blanco. Pero no lo puedo evitar y predigo un nuevo magnicidio, en este caso de la disidente birmana esta han liberado hace poco. No sé porque pero no me sorprendería nada que siguiera los pasos de otra mujer que dio caña donde ‘no debía’, Benazir Bhutto. A ver qué pasa en los siguientes meses/años.

Un saludo.

PD: Por supuesto (y cambiando ligeramente de tema visionario) este país de mierda llamado *sp*ñ* ya no se merece ni la más alocada profecía. Simplemente va a convertirse en el miembro norteño del Magreb. Que la gente siga con el Sálvame y con el jurgol, y que cuando se nos venga el país encima ya nos salvarán la Esteban y el CR9 de turno. Porque al fin y al cabo eso es este país: ∑M(ierda descerebrada).

Un adiós especial

Hola, culebras.Hoy es, si no un día triste, sí al menos un día especial. Hoy acaba el funesto año 2009, en el que una palabra que empieza por ‘cri’ ha golpeado a mucha gente, y ha enriquecido a otra tanta.

El año ya termina, y con él se va un aglutinador involuntario de gente, un catalizador de experiencias sorprendentes (muchas veces surrealista), una entidad que sin quererlo ni beberlo ha creado un grupo de personas singular. Grupo Apex ha conformado, por fuerza, un grupo de magníficos profesionales y mejores personas. Digo ‘por fuerza’ ya que la empresa ha llegado hasta hoy gracias al esfuerzo de los trabajadores, que siempre han tenido que luchar con la inoperancia, dejadez o rotunda incompetencia de los superiores, expropietarios incluidos. La empresa ha seguido adelante gracias a que los del escalafón más bajo han capeado viento y marea para sacar adelante su trabajo, incluso a pesar de los jefes.

Esas circunstancias, al cabo de los años, han cristalizado en un grupo humano con vínculos que muchas veces van más allá de lo meramente profesional. Entre esa gente hay caracteres de todos los tipos y colores, personas cada una con sus rarezas, defectos y sus virtudes, pero muchas de ellas inolvidables. Algunas de esas personas quedarán en nuestro recuerdo por su zafia e infantil maldad (y no puedo dejar de pensar en M.B.C.), otras… se las recordará por muchas otras cosas, una gran cantidad de ellas loables.

Desde mi entrada en esa empresa han pasado ya más de nueve años, la mayor parte de ellos en contacto directo con muchos de los miembros de ese grupo humano. Gracias a ellos se han superado muchos días difíciles con una sonrisa (incluso a pesar de que, en los últimos tiempos, algunos han intentado sembrar el terror y el malestar).

Apex Splendor
Esta entrada del blog la escribo para ellos, para la gente que realmente es Apex, para todos ellos: para los que han estado y ya no están y para los que aun estamos en este último día. Sois especiales, habéis creado algo único en torno a un nombre poco agraciado (elegido simplemente para aparecer en las primeras páginas de los listados, sic).

No pretendo dar una lista de nombres, pero ya que uno de los artistas presentes en el grupo fue componiendo sin prisa alguna este desenfadado y humilde grupo de caricaturas, lo pongo aquí para vuestro disfrute. En el dibujo aparecen algunos de los del grupo, pero muchos otros no están. No por ello los ausentes son menos, ni los presentes en el boceto más: simplemente estaban allí, a mano del autor.

Hoy Grupo Apex deja de existir como tal, fagocitada por una empresa líder en su sector… sector (nadie sabe decir cuál es ese sector en el que la susodicha empresa se supone es líder por encima de todas las demás) Pero la herencia de Apex no es lo que algún gabacho incompetente pierde clientes dijo en cierta ocasión: la auténtica herencia de Apex está en su gente, tenga aun nómina con ese C.I.F. o con otro. Apex ha muerto: ¡viva Apex!

Por vosotros, por todos. Salud y que nos sigamos viendo como el pasado día 18.

Retomando viejas profecías

Hola, culebras.

Este post puede decirse que es sólo un recordatorio de un par de temas aún inconclusos:

  1. ¿Será mañana un día histórico de verdad? Pero de verdad de la buena, no como todas esas mamonadas que se escuchan por ahí estos días (que si ‘es el día mas feliz de mi vida’ [sic], etc.), estupideces que sólo pueden partir de un pueblo tan paleto, superficial y voluble como el formado por el  norteamericano medio. ¿Sucederá mañana el magnicidio? Así de entrada ya han detenido a un mamón que decía que había que matar a Obama. Ese es el subnormal que habló en voz alta: ¿cuantos rednecks no lo dijeron pero sí lo pensaron? ¿Alguno lo intentará? Puede que mañana lo veamos. Preparen las palomitas, tengan listos los vídeos (o grabadores de divx, que hay que modernizarse :P), que puede que sean testigos de un hecho histórico.
  2. Por un lado los sindicatos ya han saludo a la calle con manifestaciones más o menos masivas; la crisis sigue galopando a sus anchas por todo el planeta; los despidos y ERE siguen sucediendo. Pero por otro lado el temido EURIBOR ha bajado, tarde para algunos (como unos vecinos míos que se han visto obligados a ‘vender’ su piso al banco, agobiados por la letra), no tan tarde para otros que han pillado ya cacho de esa rebaja. En definitiva, las premisas de mi porra de la revolución han cambiado en parte, lo que implica que, a mi entender, la cosa puede que se retrase seis meses (vamos, o estalla ya o entonces hay que hablar de esos seis meses de prórroga). Así, de no suceder en menos de un mes la revolución, creo que el momento clave puede que llegar a finales de verano o inicios de otoño: cuando la paga extra de verano se agote. Si la gente ha aprendido un poco puede que incluso resistan hasta navidad, pero más allá de ese punto ya no sólo el EURIBOR debe mejorar, sino también el tema laboral. Y eso depende el auténtico demonio de la crisis: el empresario. Una cosa es que un organismo oficial haga algo (que el Banco Europeo baje los tipos),  y otra muy diferente el que otros tipos (totalmente privados y que se dedican a un sólo objetivo: obtener su propio beneficio) hagan algo por mejorar la situación general. ¿Darán un respiro los empresarios al sistema reduciendo margen beneficios para evitar despidos o seguirán como ahora, manteniendo ese margen de ganancia a cualquier coste, despidos incluidos? Ahora la pelota está en su tejado. Por lo que se ve, y tomando como ejemplo los bancos, se la han quedado (junto con la pasta que les han entregado los gobiernos) y parece que no piensan soltarla. Es suya, su peloooooooooota. Ellos se hundirán, los últimos pero se hundirán. Y que yo lo vea.

Ale, ya estás repasados esos dos temas tan jodidamente humanos. A ver qué nos deparan estos meses.

Ta luego, culebrillas.

Cuenta atrás hacia un magnicidio

Barack Obama ha ganado las elecciónes en los EE.UU. Preparémonos a revivir el show de Dallas. ¿Cuanto tardarán en organizarse bien, buscar alianzas y perpetrarlo? Hagan sus apuestas, señores.