Archivo mensual: diciembre 2008

Carrefouronline = Seur = basura

Hola, culebras.

Maldito el momento en que descubrí carrefouronline. A raíz de realizar con ellos mi primer pedido todo han sido problemas, con su producto, con ellos y (sobre todo) con su servicio de transportes, Seur.

Se me ocurrió comprar un monitor panorámico (un HANNSPREE XM BOSTON Monitor 19″ HDMI) pensando que, como otros de su género, no supondría problema alguno a la hora de acoplarlo a un equipo con Windows XP. No me voy a abundar en el tema de cómo funcionó el trasto, pero el resultado es que no, no lo hizo con la trivialidad que las circunstancias exigen en estas fechas (enchufar, configurar y volver a empacar casi sin que nadie te vea, y en cuestión de minutos).

El proceso de entrega de dicho monitor es la parte a) de la odisea, una aventura que a día de hoy aún continúa, para nuestra (de mi mujer y mía) desgracia. La parte b) sucedió el día 26 de diciembre, y las c) y d) todavía están por llegar.

Un resumen de la a) se puede leer en el correo que remití a la dirección de contacto para clientes de carrefouronline. Aquí lo teneis:

Hola.

Soy cliente de carrefouronline. Dado que la cuenta clientes.carrefouronline@carrefour.es no responde (algo que me parece muy preocupante), les remito mi correo a esta otra, más genérica.

Un saludo.

———- Forwarded message ———-
From: <postmaster@carrefour.es>
Date: 2008/12/17
Subject: Delivery Status Notification (Failure)
To: Francisco Ruiz <o…@t….com>

This is an automatically generated Delivery Status Notification.

Delivery to the following recipients failed.

clientes.carrefouronline@carrefour.es

Final-Recipient: rfc822;clientes.carrefouronline@carrefour.es
Action: failed
Status: 5.1.1

———- Mensaje reenviado ———-
From: «Francisco Ruiz» <o…@t….com>
To: clientes.carrefouronline@carrefour.es
Date: Wed, 17 Dec 2008 15:54:27 +0100
Subject: Carrefour-online: la MALA calidad de servicio de SEUR
Muy señores míos,

Debo informarles que el trato al cliente y la calidad de servicio de su empresa subcontratada de reparto, SEUR, deja muchísimo que desear. Tanto que me hace plantearme seriamente el volver a comprar algo con ustedes. Lo que indican en su web (‘Este sistema nos permite garantizarte la máxima fiabilidad y exactitud en la entrega. En caso de no encontrarte en la dirección indicada, SEUR contactará contigo para un segundo intento de entrega. Recuerda que no se admiten entregas en apartados de correos’) dista mucho de la realidad.

Procedo a explicar mi caso.

El pasado fin de semana (día 14) me di de alta en su servicio de venta a distancia y compré mi primer pedido (81.XXX.YYY). Todo bien, hasta esta mañana: estando en el trabajo me llaman al móvil (a las 12:49, desde un número de móvil 691.XXX.YYY) que di de contacto y el repartidor me pregunta ‘si soy yo’. Me identifico y ante eso me dice que si hay alguien en casa. Le explico que supongo que estará mi mujer. En eso que *acto seguido* me pregunta que cual es el piso y la letra de mi casa (como si el repartidor no lo supiera) y llama al portero automático. Al ver que no hay nadie me dice que ya no va a poder entregarlo y que lo manda al almacén de Getafe. Ante esto le informo de que yo, a partir de las 17:30 estaré en casa. Para mi sorpresa me dice que ‘de eso nada’, que no va a volver otra vez y que sea yo el que me desplace a Getafe a recoger el pedido. Por más que le insisto se niega a pasarse por la tarde, todo ello en un tono prepotente y casi insultante, como si yo (el cliente, el que paga) debiera obedecerle.

Ni que decir tiene que si yo pago gastos de envío es para que me traigan a casa lo comprado. Y que por lo menos se de un segundo intento. Aquí de entrada uno sólo, y previa llamada sin posibilidad de reacción alguna.

Por suerte en ese momento mi mujer regresaba y, a través de una llamada mía, pudo localizar la furgoneta de reparto y recoger el paquete. Si no no sé como hubiera acabado esto. Puede que en forma de reclamación a la oficina del consumidor y yo dándome de baja de su servicio.

Lo dicho: esa actitud por parte del repartidor me parece indignante y me desanima a seguir contando con ustedes (debido a la penosa labor de su subcontrata). Espero y deseo que esta desagradable situación no se repita.

Un saludo,

Francisco Ruiz.

A este correo hay que hacerle varias anotaciones:

  1. El correo de contacto que la propia empresa nos da a los clientes no funciona.
  2. No dan ningún tipo de respuesta a los correos de la otra cuenta oficial. Vamos, que todo apunta a que la primera cuenta directamente no existe, y que la otra es un agujero negro.
  3. La gente de Seur, para variar, hace lo que les da la santa gana. En los datos personales de mi cuenta de carrefouronline dejé bien claro la manera de realizar las entregas. A saber: de venir, con un tiempo prudencial de una hora por lo menos, que nos avisaran por teléfono. Nosotros trabajamos y la empresa de paquetería no puede pretender que se esté para ellos todo el santo día, y así durante un período de días indefinido.
  4. De dar una segunda oportunidad nada: el individuo cuando supo que no estábamos y me dijo la dirección del almacén de Getafe se lavó las manos y se negó a venir una segunda vez por la tarde, en contra de lo que pone en la página de carrefouronline (que es con quien yo mantengo la relación comercial).
  5. Las malas formas conmigo de manera telefónica y con mi mujer que tuvo el repartidor. Si tu trabajo te estresa lo siento mucho, pero debes saber que yo pago porque se me entreguen bien las cosas, y no tengo porqué aguantar borderías ni malas maneras.

Y todo esto sin analizar mucho más la situación.

El tema continúa con una llamada el día 23 de diciembre al servicio de atención al cliente de carrefouronline. La llamada tiene su razón de ser en la imposibilidad de conseguir que el monitor, aun conectándolo a varios ordenadores con todo el S.O. operativo, no funciona correctamente. La operadora, tras explicarle el problema del aparato, y la escena con el repartidor, comprendió nuestro enfado y nos confirmó que hay muchas más quejas acerca del mal servicio de Seur (a lo que yo me pregunto: si la gente se queja ¿por qué siguen usando esa empresa? ¿A lo mejor porque sólo se quejan a la operadora y tras ese primer filtro la queja ‘no asciende’?).

Total, que dado que estamos en plazo de devolución desde el servicio de atención al cliente me remiten un formulario que debo adherir a la caja, y me informan que pasarán a recogerlo, todo con los portes pagados. Les repetimos que, por favor, antes de venir que nos llamaran con antelación de una hora o dos, para poder ir a casa si nos cogen fuera (y más aun en estas fechas tan de hacer visitas). La operadora lo comprendió y nos dijo que así se haría, y que quien viniera a recogerlo lo tendría en cuenta. ¿Pero quién pasará a recogerlo? Dios mío, no: Seur. Me temo algo malo. Y además con estas fechas de por medio. A ver qué pasa. ¿Deberé mantenerme encerrado en mi casa todos estos días esperando que la gente de Seur me llame directamente al portero automático de casa?

Pues se ve que sí. En la tarde del 26 de diciembre, alrededor de las cuatro, han llamado al portero automático, y no era papa Noel, no: un individuo con voz urgente ha escupido mi nombre al micrófono. Yo, imaginándome que se trataba del de Seur, le abrí la puerta sin siquiera preguntarlo (algo que no debería haber hecho, no, pero es que ya tenía ganas de que se llevaran el trasto).

Mientras el ‘amigo’ sube mi mujer, con quien también tuvieron un encontronazo esos repartidores de alegría y felicidad, se preparó a abrirle la puerta. Yo, conociéndola, me retiré a una zona oculta a la visión de la entrada y me preparo para escuchar un rapapolvo. La puerta del ascensor se abrió y apareció el repartidor (yo no veo nada desde mi posición). Aquñi hago un resumen de la jugosa y sorprendentemente corta conversación:

-Vengo a por un bulto (para qué va dar las buenas tardes, digo yo).

-Bien, pero ¿no le dijeron que antes de venir nos avisaran?

-Señora…

-No, es que se lo dijimos a la operadora: que por favor nos llamaran antes de venir para poder estar.

-¡Señora, usted no va a decirme cómo hacer mi trabajo!

Y acto seguido se dio la vuelta y se metió en el ascensor, sin coger el bulto ni nada de nada. Ahí nos quedamos mi mujer y yo, anonadados ante el trabajador de paquetería, cuyo deber es recoger y llevar bultos, pero que se negaba a hacerlo en cuanto recibía una queja.

Lo que siempre he dicho, por experiencia: Seur es una auténtica basura de empresa. Ahora me demuestran (en dos ocasiones casi seguidas) que parte de sus repartidores (no les meto a todos, pero ya sí a dos de los que trabajan en el sur de Madrid) son maleducados, groseros, ineficaces y engreídos (por poner unos pocos adjetivos).

Un consejo os doy: no contratéis Seur jamás. No es mi primer encontronazo con esta chusma, pero ojalá sea el último.

Tras esto tocaba llamar de nuevo al servicio de atención al cliente, una llamada que acabó siendo larga, pero jodidamente larga. Al contarle a nuestra operadora nuestra situación esta nos dijo de entrada, así a las claras, que llamaramos nosotros a Seur (así, con un par de huevos, que el marrón que originan su subcontratados me lo coma yo, no ellos). Le dejamos claro que de eso nada, que nosotros teníamos contacto a través del albarán de entrega con carrefouronline, con nadie más, y que los intermediarios se los comían ellos, no nosotros. Lo dicho, tras mucho tiempo de espera (y tonto de mí, a un 902, que por los nervios y el cabreo se me olvido conseguir la versión de marcación normal), conseguimos que nos dijeran que se pasarían a recogerlo, de nuevo, el próximo lunes de 4 a 8 de la tarde (eso es una horquilla y lo demás cuento). A ver qué pasa para entonces.

Mientras tengo bien claro que en cuanto esto acabe, con mi dinero reingresado en cuenta, me doy de baja inmediatamente de carrefouronline y no vuelvo a comprar nada con ellos por el resto de los días.

Por supuesto, como se puede deducir, todavía tenemos en nuestra posesión el bulto… y en mi cuenta de ahorro no se me ha restituido el importe.

A ver como se realizan las partes c), segundo intento de recogida del bulto, y d), reintegro de mi dinero en cuenta, de esta historia.

Jodidos humanos, no paran de darme razones para desear el exterminio de toda la especie.

Corolario: todo esto pasa en muy buena parte por el nefasto sistema de subcontratación que desde hace décadas impera en este país. Si yo fuera ministro de trabajo aboliría las subcontratas, ilegalizándolas. Sin duda alguna se ganaría en servicio, en la calidad del mismo, y se abaratarían costes, que en un porcentaje demasiado alto acaban en los bolsillos de los vendecarnes y directivos  de las empresas intermediarias, todos ellos especuladores del trabajo ajeno.

Un saludete con algo de estrés, angustia, ansiedad o fobia navideña, a saber lo qué.

Harry Harrison – Catástrofe en el espacio

De nuevo un libro acabado, de nuevo una minirreseña sobre el mismo. En esta ocasión se trata de Catástrofe en el espacio, (comentario de FJSI) de Harry Harrison. No voy a negar que con ese título tan de film de serie B agarré el libro con cierto miedo de lo que entre sus páginas me podría encontrar. Pero también he de decir que tras títulos anodinos o sospechosos a veces uno encuentra pequañas joyas, como me sucedió con Ambiente, de Jack Womack, libro que me sorprendió muy gratamente en vistas de que esperaba una mierda ciberpunk. Tras leer este libro de Harrison puedo decir que se trata de un

Intento pretencioso pero lamentablemente fracasado.

El tema del que habla, un intento de aliviar la escasez energética del planeta a través del despliegue de velas solares colocadas en órbita, resulta ambicioso, atrayente y muy interesante. Por desgracia ese tema se limita a ser el detonante de una obra de catásrtofes, muy setentera. Hasta ahí puede decir uno ‘vale, lo de las velas solares es nada más una excusa’. Pero es que lo peor viene luego: situaciones en extremo forzadas y personajes estreotipados. El conjunto hace que la obra como tal naufrague.

Tras acabar de leerla uno realmente piensa que lo que tiene entre las manos , y obviamente sin pretenerlo por parte del autor, no es más que la novelización de un filme de catastrofista.

La historia se resume a una sucesión de chapuzas alentadas por personajes tópicos, casi caricaturescos. Americanos que o se comportan como imprudentes avariciosos y prepotentes, o como heroicos al tiempo que alegremente inconscientes; soviéticos o bien frios y calculadores o si no bonachones a inestables). Por otro lado están los personajes de caracter político (ambiciosos en extremo), los jefes militares despiadados, los científicos despistados y enclaustrados obsesivamente en su mundo limitado… tópicos tras tópicos. Eso en lo que refiere a las personas. Luego están los diversos acontecimientos que se narran en la novela, más o menos fortuitos, pero que se amontonan en forma de coincidencias cogidas de los pelos, tanto que el lector más de una y más de dos veces piensa eso de ‘no me creo que ahora pase esto’.

Como se puede deducir por todo esto, Catástrofe en el espacio se trata de una obra indudablemente menor en la producción de Harrison, más aun si se la compara con con esa indudable obra maestra que es ¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio! En este Catástrofe en el espacio se habla de un futuro en el que la civilización se encuentra al borde del colapso, ema que se encuentra desleido por personajes y situaciones no acertados; en el otro libro nos sumerge directamente en la debacle a través de un personaje patético el tiempo que entrañable, y con una historia que nos engancha. Lo que en ¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio! se limita a meras alusiones a la fuerza política, detalles que permiten colorear un decorado sin perdernos en la auténtica trama, aquí la saturan, volviéndola torpe… y con un patético deus ex machina al final.

En definitiva, un libro para olvidar. En vista de mis últimos éxitos 😛 habrá que cambiar drásticamente de registro.

El día 22 y el premio

Hola, culebras.

Sé que esta entrada le parecerá a alguno escrita en código, y en parte así es, pero me da igual. Ayer, día 22 de diciembre de 2008, me tocó un premio en forma de papel oficial. Tras meses, muchos meses de espera, después de aguantar colas enormes, habiendo pasado horas en pasillos, viajes y más viajes para que te digan eso de ‘vuelva otro día’, todo ha acabado: al fin tenemos en nuestro poder ese documento en el que aparece escrito un nombre conocido ya de antes pero esta vez con unos apellidos nuevos.

Eso sí, que no me digan que en España la justicia no es lenta, que si para un trámite ‘sencillo y trivial, que para antes de fin de verano estará’ (sic) tardan casi un año, ¿qué pasará con algo más serio? Por algo existe esa maldición de ‘tengas juicios y los ganes’.

Pero bueno, lo que importante es que se acabó, que ya está todo hecho, y ese papel nos ha aportado la misma alegría que si nos hubiera tocado el gordo (que, por supuesto, no tocó).

Ta luego…

A Paco le bajan del caballo

Hola, culebras.

Me acabo de enterar: a Paco al fin lo descabalgan de su puesto en la plaza del ayuntamiento de Santander. Aquí más (en el vídeo ojo el amigo de la bandera de la Falange, y a las últimas palabras que se oyen: caracterizan perfectamente el sentir de muchos santanderinos de cierta edad) y más (¿es un pájaro, es un avión? No, es un dictador volador). Han sido años y años de protestas, de manifestaciones, de lanzamiento de huevos, de tomates, de globos llenos de pintura… y de actos a su favor, que de todo ha habido en una ciudad donde todavía existen calles como de la Division Azul o Fanlage Española. Vamos, que Santander desde hace décadas es Fachander.

Pero parece que al final el Paco cayó.

Y es una pena, leches. Primera porque no he podido estar ahí en ese momento histórico. Y segundo porque, en mi opinión, deberían mantener la estatua en su sitio como recuerdo de algo que no debería repetirse (y para que siga como diana de prácticas de tiro, que son muy divertidas). Mantenerla con unaplaca que dijera claramente lo que fue, y lo que su sublevación y posteriormente su régimen hicieron. La Historia son vivencias, buenas y malas, pero vivencias al fin y al cabo, hechos que no se deben olvidar. Un pueblo que olvida su Historia está condenado a repetirla. Bastante están haciendo algunos ‘retocándola’ y ‘maquillándola’ a base de repetir el mantra ese de ‘hay que mirar hacia delante’. Y mientras algunos arcenes de caminos de pueblo siguen abonados (aunque ya más bien habría que hablar de calcificados) con cuerpos humanos.

Pues eso: que se han llevado a Paco , que ya no voy a poder verle en la plaza. Pobre de mí.

Nota: años pasando al lado de él, y ahora me entero de que el escudo que hay al lado de la estatua, en esa pequeña plazuela, es el de la República. Joder, Santander, ciudad de contrastes. ¿Cómo ha aguantado en una de las ciudades más facha de España tanto tiempo el símbolo del enemigo vencido? Ni idea. Lo que no me queda del todo claro es si también lo han retirado, como al parecer era la idea inicial, o por ahora se han conformado con descabalgar a Paco. Que alguien me informe :p

Un saludete, culebras.

Philip K. Dick – La penúltima verdad

Nuevo intento de hincarle el diente a Dick me formato novela, y de nuevo fallido.

La primera ocasión resultó poco menos que desastrosa: Sivainvi se me hizo completamente insoportable, y sólo lo terminé a fuerza de voluntad, mucha voluntad; Los clanes de la luna alfana me pareció poco menos que una tomadura de pelo, anodino y sin sentido; Sueñan los andriodes con ovejas eléctricas es un libro con buen inicio que acaba perdiendose y aburriendo, libro que se vio injustamente dignificado por una obra maestra del cine.

De este último libro, el de La penúltima verdad, digo que es un compendio de

Enredos sin sentido fatalmente ambientados

o lo que es lo mismo, una novela de intrigas pero tan llevadas de los pelos, e integradas en un completamente inverosimil futuro pésimamente descrito, que de nuevo acabar el libro es toda una proeza. Habrá fans de Dick que les guste esta novela, pero por mi parte se puede decir que casi significa el último martillazo en su ataud, en lo que se refiere a novelas (tema aparte son los relatos, que por ahora tolero).

El punto de partida de la novela es interesante, con un escenario que en parte se podría decir está inspirado en La máquina del tiempo de Wells: una educada élite en la superficie, disfrutando de un planeta sólo para ellos, y el grueso de la población mundial esclavizada y enterrada en tanques bajo tierra, temerosos de una supuesta guerra nuclear. Eloi inteligentes contra Morlocks aterrados. Promete, ¿no?

No, por desgracia no promete. Paranoias excesivamente de la época (bloque soviético contra occidental, y en ese aspecto la novela envejece horriblemente mal), un tratamiento penoso de las implicaciones de una guerra nuclear (no vale con decir que ‘todos los mamíferos han muerto’ y que ‘brilla el horizonte’ para luego decir que con una simple manipulación del terreno las zonas ‘templadas’ atómicamente hablando se limpian y demás estupideces sin sentido), la patética y constante referencia a relés, engranajes, mecanismos y ‘tarjetas perforadas’ (sic), que demuestra el nulo interés que el autor ha puesto en preveer un poco el fututo de la robótica y/o la informática (si es que ha tenido algún interés, claro). No pretendo que hable de discos duros, o de memorias flash, pero suponer que las tarjetas de cartulina perforada son la salida de un megaordenador de inicios del siglo XXI es para decirle VAGO a la cara al señor Dick.

Y eso por no hablar de los personajes: el patético Adams, totalmente voluble, cobarde e incoherente; el Brose que no logra ser todo lo despreciableque pretende al autor, sino bastante ridículo (un año después de la publicación de este libro, en 1965, sí que aparece un personaje gordo, deforme y decididamente maquiavélido: Vladimir Harkonnen); el increíble (y no como halago) Lantano, un lamentable ejemplo de Deus ex machina con patas.

Y, aparte de todos ellos, el único más o menos normal, Nick, coherente en su rebeldía y sentido del deber, pero que sin embargo se acostumbra co excesiva facilidad a ‘lo de arriba’. Se salva de la quema, además, por esas últimas frases del libro, perfectas.

Para acabar tengo que comentar ‘el engaño’, un supuesto falso documental que engañaría a muy pocos de entre la población mundial con un mínimo educación y de lógica (y mucho menos a dirigentes con su equipo de asesores). ¿Hitler viajando en un reactor antes del final de la Segunda Guerra Mundial? ¿Stalin hablando inglés? Eso son chistes malos y lo demás cuento. Lo peor es que todo el entramado sociocultural de la novela se basa en semejantes chapuzas, y no vale que con admitir eso en la novela, señor Dick. El argumento es endeble y penoso, únicamente creible si posees la inocencia de un niño, y hace que la novela se convierta en un castillo de naipes que cae por su propio peso.

Mala, muy mala.

Ah, antes de que se me olvide: un saludo a José Luis de la Cuétara, esté donde esté ahora mismo. Este ticket de lavandería suyo me lo encontré en el interior del libro (de segunda mano, por supuesto). Espero que la colada le quedara muy limpita.

El timo de Euro6000 y el 10% de descuento con El Corte Inglés

Hola, culebrillas.

El otro día vi en la tele un interesante anuncio de la cadena Euro 6000. La primera impresión al visionar es: ‘coño, que me dan un 10% de descuento en las compras de El corte inglés. Con eso ya se hace rentable ir a esos careros’. Y así, tan felices, vamos a la web de Euro 6000. En ella nos encontramos con una ilustración identica a la que aparece en el anuncio, con los mismos deditos dibujados. Entramos en la página principal y ahí está, el formulario para inscribirse… y junto al anuncio del 10% de descuento se ve la primera cosa rara, muy rara:

El timo de Euro6000

Solo tienes que hacer un gasto de al menos 300€ con tu tarjeta Euro 6000, en cualquier comercio entre el 21 de noviembre y el 7 de enero de 2009. La bonificación máxima por cliente será de 15€ y se realizará a partir del día 29 de enero en tu tarjeta.

Así leido suena bastante raro. sí: te obligan a pagar un mínimo de 300# euros para cobrar luego un máximo de 15, y eso puesto al lado de una enorme ‘Apúntate y te damos un 10% en el grupo El corte ingles’. Raro, raro, raro, que diría un cadáver… La trampa está clara en la letra pequeña:

Segunda.- Premios

Los premios de la presente promoción consisten en la devolución de un 10% de sobre los 150 primeros euros de gasto en las operaciones “de compra” realizadas con tarjeta(s) EURO 6000

Vamos, que de 10% ‘global’ nada: te devuelven un 10% sobre los primeros 150€, y el resto queda exento de descuento alguno. Y es que además te obligan a gastar por lo menos el doble, 300€. Vamos, obtendrás a lo sumo un 5% de descuento, y eso si no gastas más de los 300€ primeros. Si compras más no es que no te descuenten más pelas, sino que el 5% de descuento se va reduciendo progresivamente.

Jamás, jamás se tiene el 10% real de descuento.

Si con estas medidas pretenden que en tiempos de crisis la gente compre más en navidad, lo que deben de tener bien claro es que quien pique, cuando se dé cuenta del engaño, se va agarrar un cabreo de primera… y puede que deje de ser un ‘fiel cliente’ para buscarse los ‘chollos’ en otro lado. Vamos, que pierdan clientes.

Lo dicho: un timo.

Jodidos humanos. Y peor aun: comerciales. Qué bien estaría la humanidad con todos ellos muertos.