Carlos Sisi – Panteón: Conciencia Descarnada

Hola, ofidios.

Me parece que hice mal, muy mal, al leer algo de cifi hard (y ni más ni menos que de Clarke, para más INRI) justo antes de ponerme con este Panteón: Conciencia Descarnada de Carlos Sisi. Nunca antes había leído nada del aclamado y premiado autor de la saga de ‘Los caminantes’, y dado que mi economía no me permite comprar libros (o no sin meditar muy mucho en qué me gasto el dinero), este relato gratuito me pareció una oportunidad excelente.

Tal y como lo indica su título, está englobado en el universo que Sisi ha creado para su novela Panteón, ganadora del Premio Minotauro 2013. Vamos, que me pareció bastante interesante y una buena manera de conocer a un autor en alza dentro del panorama editorial español.

Sisi saltó a la fama, al menos para mí, con la novela de Los caminantes. Se trataba de los primeros títulos de zombis patrios que descubrí. En esa época me sorprendió su portada atrayente y aspecto en general cuidado. Mucho, teniendo en cuenta que mi escaso contacto con la editorial Dolmen me había hecho pensar en ella más como cercana a la fanedición que a lo profesional. A Los caminantes le siguieron otras novelas que continuaban la saga, y el nombre de Sisi parecía ganar popularidad. Tanta que incluso Disneyman me llegó a hablar de él, de su trato cercano y calidad de persona. Y eso que lo último que me imaginaba de Iván era que hablara con un escritor de novelas de zombis.

Mientras la fama de Sisi crecía yo me mantenía apartado de ese subgénero suyo. La sorpresa me llegó cuando me enteré de que en 2013 había ganado ni más ni menos que el Premio Planeta del género fantástico: el Minotauro. Además con una obra de ciencia ficción, Panteón, nada que ver con los zombis. A ver si en Sisi había de verdad un escritor de verdad y no otro ZupueZto eZcritor arribiZta…

Cuando supe que sacaba de manera libre Panteón: Conciencia Descarnada no lo dudé y me hice con una copia. Así podría descubrir a este autor en alza (ahora se habla de un proyecto de cómic juvenil).

Hasta ahora todo lo que he puesto se puede definir como ‘palabras bonitas’, ¿no? Pues bien, mucho me temo que se han acabado… porque llega la hora de hablar de este Panteón: Conciencia Descarnada que acabo de leer.

Como ya he dicho en el primer párrafo me da que mi lectura anterior me ha afectado, y que no ha resultado la más apropiada como antecedente a la lectura de Panteón: Conciencia Descarnada. He pasado de la ciencia ficción dura y seria de un auténtico maestro a… a esto. Llamarlo space opera me parece excesivo. Puedo llamar space opera por ejemplo (y eso que no me gustó) a El jugador, o La torre de cristal, o Nova. Hablo de novelas que, dentro de sus parámetros de ‘viva la Pepa’ en cuanto a rigor científico, tienen su carácter serio y creíble, sabiendo jugar bien con la suspensión de incredulidad, mostrando una trama trabajada, etc. Pero por más que se le busque en Panteón: Conciencia Descarnada no hay de esto. Dado que la idea no es cebarse no voy a hacer nada más que unos pocos comentarios.

Empezaré con el primero, el que me hizo saltar las alarmas y rechinar los dientes. ¿Dónde lo encontré? Pues ni más ni menos que en la primera página, en el primer párrafo. Acojonente inicio de lectura, sí señor. ¿A qué me refiero? No se puede hablar de ‘mapa galáctico del cuadrante’ y en la siguiente frase de ‘varios cientos de miles de kilómetros’. Parece que el señor Sisi no sólo no ha leído mucha ciencia ficción dura, sino que ignora las dimensiones reales de algo tan diminuto como el Sistema Solar en el que vive. Le voy a dar unas pocas lecciones, tan gratuitas como su novela: la unidad de medida más usada para distancias como las que se pueden recorrer dentro del Sistema Solar se llama Unidad Astronómica (UA,) y una de ellas (solita) ya equivale a 149.597.870.700 metros. Un cuerpo como Sedna, de la zona externa de nuestro sistema solar llamada Nube de Oort, tiene un afelio de nada más y nada menos 937 UA. O sea, 140.173.204.845,9 kilómetros. En términos de ‘cientos de miles de kilómetros’ (unidad que el señor Sisi usa para un ‘mapa galáctico del cuadrante’ 😛 ) ni más ni menos que 14.017.320 ‘cientos de miles de kilómetros’. Y eso hablando de un cuerpo que todavía pertenece a un único sistema solar. Eso trasladémoslo a escala galáctica (o de ‘sector’, se refiera a lo que se refiera el autor) y las cifras se disparan. Nuestra Vía Lactea tiene nada más 15.330 parsecs de radio. Dios, lo que digo, que se me lía con esas unidades rarunas: 47.303.440.980 ‘cientos de miles de kilómetros’. Así mejor. Creo que ya se habrá pillado el sinsentido de hablar de ‘cientos de miles de kilómetros’ en lo relativo a mapas galácticos, ¿no? La verdad, incluso la UA puede perder validez a esas escalas; en ellas hablar de kilómetros supera el ridículo.

Bueno, y no he acabado con esto aún: el señor Sisi acaba de pulir la perla hablando de que en el ‘mapa galáctico del cuadrante’ ese del se ve ‘cada pequeño astro, todos sus satélites naturales, todo’ (sic). Que no, que por lo visto el señor Sisi no ha manejado en su vida un plano del Sistema Solar. Le recomendaría antes de seguir escribiendo cifi que, por ejemplo, viera el delicioso Powers of ten, o descubra las dimensiones con las que se juega de verdad. O, igual de sencillo, que se instale y explore con aplicaciones como Stellarium.

Como se puede apreciar Panteón: Conciencia Descarnada empezó de la peor manera posible para mí. Un elefante en una cacharrería hubiera resultado menos molesto y ruidoso.

Los defectos de escenario y credibilidad se suceden. Más que una novela seria parece que estamos leyendo una infantil, o a lo sumo juvenil, donde la coherencia importa poco o nada.

Por un lado esa estación con temperaturas irrisorias por lo oscilante: se habla tan pronto como de que está a una temperatura cercana a la del espacio exterior (señor Sisi, que aunque no lo sepa habla de 2’7 K. Y no le voy a explicar lo que significa la K ni de dónde viene esa cifra) para al cabo de un rato estar en entornos tales como para que los protagonistas se quiten los cascos y no se hable de ningún tipo de condensación ni similar. Olé, saltamos 290 C en un plis. Parece que en esta historia la termodinámica se ha ido de vacaciones, o que la estación está llena de superconductores térmicos (en ese tema ni siquiera Niven/Pournelle se atrevieron a profundizar cuando hablaron de refilón de ellos en La paja en el ojo de Dios).

La estación en sí parece un decorado de cartón piedra. Carece de espíritu. Me parece triste que un autor de terror premiado se vea incapaz de tejer un poco de atmósfera. Coño, por lo menos se debería haber visto Aliens (aunque Alien elabora mejor la claustrofobia de verse inmerso en un complejo desierto y perseguido por algo, si bien no transcurre en una base sino en una nave) y tratado de captar algo de ese horror. Y fíjese, señor Sisi, que no le digo que lea nada: sólo que vea y analice una película. Malgaste dos horas de su vida y aprenda cómo se compone un medio espacial (este sí de puro space opera) hostil.

Los defectos en la capacidad de ver la estación (descripciones que no ayudan, junto a una nula atmósfera) se repiten en lo relativo a todo lo demás. No he podido ‘engancharme’ a la lectura debido a la superficialidad de las descripciones y de los personajes. Madre, la computadora de Alien, tenía más presencia que esta Enclave.

Porque sí, la jodida computadora habla. Aunque leyendo el título del cuento no se podía esperar menos, la verdad. Pero eso no justifica el ‘cómo’ lo hace. Me explico: dos saqueadores llegan a una estación minera perdida en un campo (complejo, lo llama complejo. Dios mío. Complejo, como si tuviera origen artificial) de asteroides. La estación perece abandonada, sin gravedad artificial, sin presión atmosférica, con momias incluidas entre el mobiliario… y de repente una voz. Así, a las bravas. ¿Cómorl? La voz habla, y habla, y habla, y el autor ni siquiera explica cómo sucede eso. Si la estación está sin presión atmosférica el sonido no se puede propagar, a lo sumo a través de las vibraciones de las paredes y el suelo. Pero los humanos no destacan por su habilidad para captar ese tipo de vibraciones. Hablo de física básica, elemental. ¿Le pido micho a un space opera, o lo califico así a las bravas como fantasía? Porque, por si alguno lo dice (las naves chirriando en el espacio y todo eso), La guerra de las galaxias tiene más fantasía que de cifi. Sólo mucho después el señor Sisi (y los lerdos de protagonistas) cae en el detalle de comentar que Enclave ha empezado a usar el sistema de radio. Hasta ese momento, sin aire y sin radio, ¿cómo se dirigía a los dos saqueadores la computadora? ¿Mentalmente? ¿Con La Fuerza?

Luego están los diálogos en sí mismos, en concreto los que hay entre los dos protagonistas. Quiero insistir en eso: conversación entre dos personas. De entrada decir que esos diálogos se pueden describir como un toma y daca que por mundano y simple a veces roza el nivel de las conversaciones de besugos. Pero bueno, no me quiero centrar en eso (una cuestión de fondo que se ajusta más que nada a gustos), sino en un detalle de la forma: los vocativos se repiten una y otra vez. A ver, cuando tenemos un diálogo entre dos personas (Zipi y Zape) se entiende que si uno habla (Zipi) el otro sólo puede ser Zape. Y no hay más. Por fuerza. Para que el lector no se despiste se puede usar el vocativo una vez cada varias líneas de diálogo, pero no en casi todas. Además, cada vocativo viene acompañado con un ‘dijo’, ‘comentó’, ‘preguntó’, ‘respondió’, etc. Cargante, muy cargante. Y además error de novato, o de alguien que no ha practicado mucho la elaboración de diálogos. Está bien usar esos verbos (no me encuentro entre sus detractores, que los hay), pero existe una diferencia entre usar y abusar. Este tema de los vocativos se desmanda en la página 8, cuando incluso se confunde a un protagonista y se le llama por el nombre del otro. Sí, vale: se trata de un simple error que a la persona encargada de la corrección (Sara Segovia Esteban) se le pasó.

No voy a hablar más de la forma. Sólo resaltar –no podía faltar– el uso y abuso que el autor hace del verbo ‘ser’. Lo admito, ya tengo una especie de radar para ese desgraciado de verbo. Tampoco podía faltar el siguiente elemento descubre–descuidados: la existencia e insistencia en los condenados adverbios modales acabados en –mente. Siempre lo diré: solventar esos dos simples defectos agiliza la lectura y le da brío al texto. Y lo de evitar a toda costa los adverbios modales lo recomienda un cenutrio que no tiene ni idea de escribir, y mucho menos de vender historias, llamado Stephen King.

El señor Sisi, al menos con este cuento, me demuestra su poca capacidad narrativa. No llega a los límites de un Alfonso Zamora ni de un Alejandro Arnaldos, no. Pero… pero. ¿Este texto ha salido con el beneplácito de su editorial, o de Minotauro? No he leído Panteón pero si un autor con estas carencias gana el premio más importante de las fantasía en español flaco favor le hace al género… y a la propia editorial Minotauro. ¿Premian textos de esta calidad? ¿O se trata que el premio se ha convertido, ya tan pronto, en un simple efecto de marketing editorial para que un autor venda más y más? A lo mejor estoy confundido y mis niveles de exigencia ya se me han subido tanto a las barbas que no puedo apreciar la calidad ni aunque me la estampen en la cara. Puede que a eso se resume todo. Pido mucho. Quizá demasiado. Pero en el fondo pido lo mismo que en mis tiempos intento de escritor se me exigía. Nada más y nada menos.

Para acabar, la nota. Este Panteón: Conciencia Descarnada se lleva un triste 3. Como lectura infantil, incluso juvenil (lectores con un nivel de exigencia distintos de un adulto), puede tener un pase. Pero un aficionado a la buena ciencia ficción se sentirá desengañado ante este texto simplón, mal ambientado y por momentos ridículo. En serio, espero que Panteón, ganador del Premio Minotauro 2013, tenga no una calidad superior sino muy superior a esto. Si no, señores de Minotauro, este texto les puede describir como editores y organizadores de premios: no me parecen serios, dándome la impresión de que sólo buscan el tirón fácil de las ventas de los autores de moda.

Quedo a la espera de que alguien me regale/pase un texto de Sisi que reivindique su calidad como autor. Panteón puede valer, dado que ha ganado ese premio. Y digo que me lo regalen o dejen porque en vistas de esta lectura tengo muy claro que mi dinero no va acabar en los editores. Me cuesta lo mío ganarlo como para tirarlo por ahí.

Adiós.

P.D. 12/12/2014 17:13: Me dicen (ese amigo que no pudo pasar de la página cincuenta de cierto libro) que el señor Sisi ha puesto un enlace a esta página en su caralibro. Como no tengo caralibro (y más aún: me produce mucha urticaria) no puedo entrar para asegurarlo, pero la fuente es digna de plena confianza 🙂 Con todo ello le agradezco al señor Sisi el gesto de enlazar a este humilde y pobre blog, más aún dado el contenido nada positivo de mi reseña. Me descubro ante usted, caballero, y le deseo futuros éxitos.

13 pensamientos en “Carlos Sisi – Panteón: Conciencia Descarnada

  1. Lo de “Panteón” tiene delito; y hablo más bien de la novela que ganó el Minotauro (por lo menos, esta precuela que comentas se ofrece a su precio justo). Se vendió a precio de bestseller, se alardeó de su “estilo lovecraftiano” y hasta se alabó como una vuelta de tuerca en la temática, pero sólo encontré más de lo mismo: diálogos insulsos “rellena-páginas”, violaciones de las leyes físicas, y, en general, un estilo de “sota, caballo y rey”, demasiado simplista para un género tan exigente en la cuestión estilística como es el horror. Y no le daría tanta caña a Sisí de moverse en el panorama amateur o “fandom”. ¡Pero leñe! ¡Estamos hablando de uno de los “premios Planeta de la sci-fi”! Además, las abiertas y orgullosas pretensiones de llevar la historia al campo del horror cósmico me dejaron aún más frío y más irritado, si cabe.

    Así que sabiéndote un lector atento e informado, como buena muestra da de ello este blog (¡felicidades!), te desaconsejo “Panteón” con todas mis fuerzas.

    Saludos,

    Miguel

    • Hola, Miguel.

      De entrada gracias por entrar en mi web y comentar. Da gusto saber que de vez en cuando alguien cae por aquí 😉

      Respecto a lo que me dices (que leyendo lo leído en este cuento me parece todo muy creíble) y pese a ello, yo voy a intentar darle una segunda oportunidad al señor Sisi. No sé cuándo (mi economía me obliga a depender de préstamos y saldos, lo que me limita mucho la capacidad de acceder a libros) ni con qué obra (_Panteón_, como ganador del *Premio Minotauro*, se merece una oportunidad; y lo mismo decir de su primer libro de _Caminantes_), pero se la daré.

      Eso sí, como en uno de esos textos el señor Sisi me demuestre la misma _calidad_ que he descubierto en este relato de mí y mi dinero ya se puede olvidar para los restos. Pero no sólo el señor Sisi, sino junto con él todos los otros ganadores de ese premio. El *Minotauro*, para mi persona, habrá caído en el más turbio de los lodazales. Y ese tipo de manchas no se quitan con facilidad.

      Este tipo de lecturas tan desastrosas tienen sus consecuencias y beneficios. Así de entrada ver que alguien lo valora con 5/5 me dice mucho sobre el valorador, y en mi caso lo invalida para los restos como crítico serio y creíble. Sí, eso va para el señor *Torrubia*: ahora sé que no me puedo fiar *nada* de su criterio.

      Pero bueno, gracias por tu advertencia, Me encanta comprobar que hay lectores con criterio y con capacidad de crítica. Esa manera de leer y reaccionar a lo leído, sobre todo si llega a los autores, sólo tiene un posible resultado: mejorar la calidad de lo que se edita (y por tanto de lo que leemos). Eso hace que un arte tan sacrificado como éste, la escritura, siga avanzando y mejorando. Si nadie le dice a los Sisis, Zamoras y demás sus defectos acabaremos cayendo en un pozo sin fondo de ‘obras’ de pésima calidad.

      Un saludo.

  2. 1- El relato es la introducción a Panteón. Si te hubieses dado la molestia de leerlo…
    2- Que más da las unidades de medida de distancia del universo… Importa la historia, no esos detalles de erudición científica. Si leemos ciencia ficción, no es por ser rigurosamente cientifica, si no por trasportarnos a esos”mundos de fantasía” que nos hacen pasar un buen rato.
    3- Alien? Es fan de la saga…
    4- Llamar cenutrio ya denota tu grado de erudición… Si requieres de epítetos para dar fuerza a tus opiniones, huelgo decirte la fuerza que toman tus argumentos.
    Conclusión: Troll puro y ni idea de critica literaria…
    Que lastima muchacho que, por lo que veo, hasta tienes palmeros.
    Que te vaya bien con el blog… 😉

    • Hola, Berto.

      1-. No pude hacerme con _Panteón_ por razones de lo más mundanas: no tengo dinero. Pero, tras leer este _Conciencia Descarnada_ me da que, por ahora, ni aunque lo tuviera.
      2-. Fíjate, cuando empiezo a leer un texto de supuesta cifi y me encuentro con desbarajustes como los que he comentado me cabreo. Mi personalidad funciona así, ¡qué pena! Supongo que debí pasarme de largo el letrero que ponía eso de ‘este texto es pura fantasía naif disfrazada de cifi’. Y como a mí lo naif no me gusta… mi despiste me hizo sucumbir en este lodazal. Culpa mía.
      3-. ¿Sisi es fan de la saga de Alien? Buen gusto, sí señor. Yo me declaro fan desde crío, desde MUY crío, de la primera (el metraje original, por supuesto, no la versión del director que se carga toda la saga).
      4-. Noto cierta animadversión hacia la palabra cenutrio. ¿Pasa algo con ella? A mi me gusta, me recuerda cuando leía Mortadelo y Filemón. Cenutrio. Incluso tiene una sonoridad… especial. Cenutrio. Sí, me gusta. Y me gusta -casi diría que roza el morbo- llamar cenutrio a alguien que no tiene ‘ni idea’ del arte de escribir, alguien como Stephen King. Porque lo de cenutrio iba por Stephen King, no por Sisi. A él le va… ahora no se me ocurre nada. Quizá otro día. O que se lea esta reseña y que escoja él mismo el epíteto. Al fin y al cabo los epítetos, epítetos son.

      Bueno, para acabar destacar que ha tardado varios años en suceder que alguien me llamara troll en mi propia web, en mi propia casa, la que yo pago con mis dineros 🙂 Prueba superada. Como diría un amigo de hace muuuuuuucho tiempo, ¡un mélodi-trus y un gallifante! Y lo de que no me puedo definir como crítico literario sesudo y catedrático ya lo he dicho alguna vez: no tengo ni una filología ni ninguna carrera similar, sólo varios centenares (aunque me da que ya ha superado con creces el millar) de libros leídos a mi espalda. Nada más. Ah, sí, otra cosa: que me gusta hacerlo.

      Y si de verdad ahí algún palmero mío por ahí que se manifieste aportando un poco de dinerillo para pagar el hosting. ¡Habrase visto estas sanguijuelas!

      Un saludo y gracias por tus palabras, Berto.

      PD: Sí, por ahora el blog me va bien. Gracias por interesarte 🙂

  3. Hay mucha novela mierder en el Minotauro, de los últimos que han sacado seleccionaría Panteon y Ciudad sin Estrellas como ejemplo de libro que lo lees y automáticamente pasa al montón para encender la chimenea…

    • Hola.

      Ante todo gracias por pasarte por aquí y en molestarte en comentar.

      No he leído ninguno de esos libros, pero si a ‘uno que le gusta la cifi’ le hace opinar eso del que se supone es el referente de premios del fantástico en España mal vamos. O mal les va a ir a los señores de Minotauro: si desean perder lectores al mismo tiempo que los recogen (horrorizados al leer los premios) allá ellos. A mí ya me están espantando.

      Un saludo.

  4. Es más, últimamente los Minotauro son objeto de befa y burla. Con lo bien que empezaron… (Me gustó mucho el primero, “Máscaras de matar”, fantasía épica a la española con un agradable regusto a Jack Vance).

    • Hola, Jean.

      Ante todo gracias por comentar y bienvenido a ‘la caverna del troll misántropo y solitario que no se mete en sitios ajenos a trollear’ XD

      Desconocía ese punto de vista de las últimas ediciones del premio. El primer Minotauro se lo llevó León Arsenal, un hombre que ha demostrado de manera sobrada que posee madera de escritor. A mí, por ejemplo, no me disgustó el Danza de tinieblas, de Edu Vaquerizo (y eso a pesar de la horrible edición que el pobre padeció). No he leído ningún otro libro premiado, así que me callo.

      Un saludo.

  5. Buenas noches,
    Una critica un tanto llevada a tu terreno. Entiendo que es sobre el relato corto de Panteon, que a decir verdad no está al nivel de sus otras novelas.

    Yo, un humilde lector de libros, te invito a que leas cualquier otro libro de este autor, (EDEN INTRRUMPIDO), la verdad que no es nada justo criticar a un escritor por tan solo una lectura de una obra.

    Lo entenderia si fuera una critica solo del relato, pero creo que ha estado fuera de lugar la critica y a dicho autor.

    Un saludo

    • Hola, J. A.

      Gracias por venir a mi web y comentar.

      Como ya he dicho en la entrada se trata de un primer contacto con un autor publicado, afamado y poseedor del mayor premio del fantástico español. Eso me ha hecho tener unas expectativas que luego no he visto cumplidas.

      Yo hago las críticas en base a lo que leo, y lo leído me ha llevado a opinar lo que he escrito. Lo leído (el relato) más el historial del autor me lleva a eso. Vamos, no hay ‘mi terreno’ ni nada similar sino el resultado de un gasto personal: el tiempo invertido en la lectura.

      Y como no tengo dinero para comprar libros por ahora no repetiré. Aunque se me hace curioso que por una vez no me recomienden algo de Los caminantes.

      Si algún día leo otra cosa de Sisi y me gusta no tendré problema alguno de decirlo bien claro. Mientras, también tras una sola lectura, prefiero a otros autores como Jesús Cañadas. No hay comparación posible de calidad entre este Conciencia descarmada y el Los nombres muertos. Invito a todos los que defienden este relato de Sisi (e insisto: me limito al relato, que es todo lo que he leído) a que lean el libro de Cañadas y comparen. Si tras ello siguen diciendo que ambos están al mismo nivel… no tendré más palabras.

      Un saludo.

      P. D.: escribo esto desde el móvil. Espero que no me haya jugado una mala pasada el teclado de marras.

      • La saga de los caminantes para mi es una obra de arte en la que no puedes dejar de leerla. Te aconsejo que te la leas y no estés buscando chorradas para criticar

        • Hola, nano.

          Ante todo gracias por entrar y comentar.

          Como ya he dicho varias veces, desde hace tiempo además de leer la historia (eso que hace lo que tú llamas como ‘no puedes dejar de leerla’) también analizo desde mi conocimiento limitado la forma en la que está narrada y los detalles del fondo (esas pinceladas que generan tanto el escenario como los personajes).

          Quiero pensar que esto de ‘Conciencia descarnada’ se limita a un tiro por la culata del autor, un texto apresurado que poco o nada tenga que ver con la saga de ‘Los caminantes’. Porque si no… si éste es el nivel de forma-fondo que me voy a encontrar en esa saga dudo mucho que entre en lo que yo (insisto, yo) considero ‘obra de arte’. No a todos les gusta lo mismo: lo que para ti puede representar una obra de arte a mí puede que no me diga nada, o viceversa. El recopilatorio ‘La historia de tu vida’, de Ted Chiang, le gusta a muchísima gente; yo no puedo con él. A mí me chifla la primera película de Star Trek (de hecho sólo me he comparado esa, que por las demás no me gasto ni un duro), y sin embargo mucha gente la considera la peor por densa, pesada, lenta…

          Cuando tenga dinero para comprar libros me haré con el primero de la saga y veré qué me encuentro. O si antes que eso alguien me lo regala o presta mejor que mejor.

          Por cierto, yo no busco chorradas que criticar: me las encuentro de frente dejadas por el autor, algo muy diferente. Si no las deja a la vista no las encuentro, y no las critico. Así de simple. Otra cosa es que yo encuentre defectos que para otros no salten a la vista. En eso decide tú: o yo veo fantasmas, o puede que otros no vean un elefante ni aunque se lo coloquen sobre las rodillas. Tú decides. Pero tranquilo, que yo voy a seguir a lo mío 😉

          Un saludo.

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